El Ministerio de Defensa ruso precisa en su parte de guerra matutino que el principal objetivo del ataque fueron Moscú y la segunda ciudad del país, San Petersburgo, que sufrió numerosos daños.
También fueron atacadas, entre otras, las fronterizas Bélgorod, Kursk y Briansk, la sureña Krasnodar y la anexionada península ucraniana de Crimea.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que más de medio millar de drones fueron abatidos cuando se dirigían a la capital del país, por lo que tuvieron que cerrar de nuevo los aeropuertos, donde ya han sido cancelados y retrasados cientos de vuelos en los últimos días.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, respondió así a las últimas decisiones del líder de EE.UU, Donald Trump, que autorizó la exportación de diésel ruso y frenó en el último momento la aplicación de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.