El papa León XIV se hace omnipresente en Chiclayo con estatuas, murales e incluso comida

Chiclayo (Perú), 19 oct (EFE).- A través de murales, estatuas, carteles, comida y todo tipo de recuerdos "papales", desde gorros hasta helados, el papa León XIV se ha vuelto omnipresente en Chiclayo, la ciudad peruana donde fue obispo durante ocho años y que ahora aguarda con expectación volver a tenerlo en sus calles durante su visita, prevista para noviembre.

Tras la extirpación al pontífice de un lóbulo del pulmón derecho por un cáncer, esta ciudad de la costa norte de Perú contiene el aliento y reza para que siga en pie su visita al país, prevista del 11 al 16 de noviembre, como parte de su primera gira por Latinoamérica, que también incluye a Uruguay y Argentina.

Desde su elección como el líder de la Iglesia católica, cuando mandó un saludo afectuoso en español a Chiclayo, la ciudad ha reivindicado con orgullo al pontífice, que guarda un fuerte vínculo con Perú, al haber pasado en este país más de veinte años de su vida pastoral.

Hace pocos días se inauguró en la pérgola de la plaza principal un gran cartel con la leyenda 'Chiclayo, ciudad del papa León XIV', mientras que los visitantes que llegan por el sur se encuentran una imponente estatua de cinco metros de altura del pontífice. También hay otra, no tan grande, en el balneario de Pimentel.

Tanto chiclayanos como turistas se topan por distintos puntos de la ciudad con coloridos murales que repasan momentos vividos por el papa en Chiclayo.

"Aquí comió el papa. Comida bendita, comida con fe” reza la pizarra de un restaurante ubicado junto a la catedral donde Robert Prevost acudía a menudo, y que también tiene colgado un enorme cartel con su imagen en el que está escrito "Bienvenido papa León XIV, le esperamos".

Otro restaurante cercano incluso ha habilitado con un mantel dorado “la mesa bendita”, donde dicen que el papa se sentaba, y también han lanzado la “papaleta”, un simpático helado de chocolate blanco con la forma del busto de un papa.

A pocos metros hay tiendas que han desterrado lo que antes vendían para ofrecer únicamente productos de León XIV como camisetas, gorras, llaveros, bolsas de tela y sombreros de paja para combatir el intenso sol de la ciudad, donde con orgullo lo consideran el “papa peruano”.

También locales de king kong, el tradicional dulce de Chiclayo, similar a un alfajor relleno de una generosa cantidad de manjar blanco (dulce de leche), exhiben 'Dulce Bendición', una versión de este producto elaborada con la silueta del pontífice.

“Estamos rezando por el papa, para que venga, porque imagínese tantos turistas vendrán”, dice a EFE Carmelo Prada, que vende junto a la catedral camisetas y cuadritos del León XIV que realiza a mano su hija.

Todas las iglesias de la ciudad, incluida la propia catedral que regentó el actual papa, lucen en su fachada carteles con la imagen de León XIV, e incluso muchas han instalado una figura a tamaño real que puede confundirse con el propio papa.

Sacerdotes comentan a EFE que el efecto de "el papa peruano" no es solo superficial y económico, pues han notado en sus parroquias una mayor actividad, como más confirmaciones y bautismos.

“El pueblo católico de Chiclayo está a la expectativa, con grandes esperanzas de poder acercarse a él y participar de los distintos eventos. Chiclayo será un mar de gente”, dice a EFE Jorge Villegas, uno de los curas encargados de la visita.

Desde que se anunció la vuelta a Perú del papa, han proliferado las iniciativas de ciudadanos para agradecer su presencia, así como los regalos. "A veces se hace difícil porque son muchos los regalos los que se quieren hacerle llegar", añade el padre Villegas.

El cariño de los chiclayanos no es casual. Como obispo se volcó con la ciudad en momentos difíciles como la pandemia de la covid-19, cuando consiguió instalar dos plantas de oxígeno, y en las inundaciones del fenómeno climático de El Niño, donde no dudó en calzarse botas de lluvia para reconstruir casas.

La ilusión es tal que mucho esperan con fe que se va a recuperar pronto. "Conocemos al santo padre, que es fuerte y se recuperará prontamente. En noviembre, tengan todos la seguridad de que estará en Uruguay, Argentina y acá en Perú también. Tenemos papa para rato", afirmó a EFE el sacerdote Bernardino Gil.

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