En su más reciente informe de decisión, JCR resaltó que México mantiene una "amplia base industrial orientada a las exportaciones y en la flexibilidad de sus políticas monetaria y cambiaria", según informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Señaló que estos factores fortalecen la capacidad de la economía mexicana para enfrentar choques externos y preservar la estabilidad macroeconómica.
La calificadora reconoció el avance en el proceso de consolidación fiscal, respaldado por medidas para fortalecer la recaudación tributaria, y previó que este proceso continúe de manera sostenida en el mediano plazo “lo que contribuirá a mantener la deuda pública en niveles manejables y con finanzas públicas ordenadas”.
Según la agencia, la deuda pública de México se mantiene en “niveles moderados” frente a países con calificaciones similares, y resaltó la fortaleza del mercado interno, “que absorbe alrededor de 80 % de la deuda pública y la estrategia de financiamiento de largo plazo a tasa fija, que reduce la exposición al riesgo de tasas de interés”.
JCR anticipó que la actividad económica mexicana continuará recuperándose en este 2026, gracias a la “resiliencia” del consumo privado y la inversión pública y privada en el marco del Plan México.
Asimismo, resaltó el dinamismo de las exportaciones de equipo electrónico, favorecido por la creciente demanda de tecnologías vinculadas con la inteligencia artificial, así como la reactivación de proyectos de infraestructura pública.
Finalmente, subrayó la solidez del sistema bancario y la fortaleza de la posición financiera externa de México, sustentada en un déficit de cuenta corriente reducido, niveles manejables de deuda externa, amplias reservas internacionales y el respaldo adicional que ofrece la Línea de Crédito Flexible del Fondo Monetario Internacional.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reiteró, tras la decisión de JCR, su compromiso de mantener una política fiscal responsable, fortalecer los ingresos públicos y preservar una trayectoria sostenible de la deuda.
En lo que va de 2026, Moody’s y HR Ratings han rebajado la calificación soberana de México, mientras que S&P Global Ratings modificó su perspectiva de estable a negativa, aunque las tres agencias mantienen al país dentro del grado de inversión.