Un portavoz de COGAT afirmó que el flujo de los camiones del sector privado, que portan los bienes comerciales, se retomará gradualmente a partir de hoy. El organismo militar había anunciado previamente que los mercaderes gazatíes a cargo del sector solicitaron el lunes retomar su labor, tras lo que se dispuso la reanudación del tráfico.
Desde el interior de la Franja aún no se tiene conocimiento del acceso de camiones de bienes comerciales este martes, según fuentes locales consultadas por EFE.
El acceso de camiones comerciales a Gaza, que suponen el 50 % de los bienes que entran al enclave (englobando el otro 50 % la ayuda humanitaria o los envíos de otros países), se detuvo hace casi una semana, cuando los comerciantes de la Franja decidieron pararlo.
El COGAT asegura que justificaron su decisión como una protesta ante el grupo islamista palestino Hamás, que controla el enclave, puesto que les exigía el pago de una tasa de 10.000 séqueles (unos 2.900 euros) por cada camión que introdujeran en la Franja.
El órgano militar sostiene también que la organización islamista exigía a los mercaderes que cobraran en efectivo por los bienes introducidos.
"Los mercaderes informaron a COGAT de que Hamás presuntamente ha retirado sus demandas de pago de unos 10.000 séqueles por camión y que los bienes tengan que ser vendidos en efectivo. Siguiendo estos desarrollos, los mercaderes han solicitado retomar la coordinación para la entrada de bienes en la Franja de Gaza", recoge un comunicado de COGAT.
Cuando el órgano militar alude a Hamás como solicitante de estas tasas, se refiere al Ministerio de Economía gazatí, puntualizó a EFE un funcionario de COGAT.
También este lunes, el director de la Asociación del Transporte Privado de Gaza, Nahed Shehaiber, anunció que el problema de las tasas por camión y los pagos en efectivo se había resuelto: "El Ministerio de Economía no tiene objeción en devolver las operaciones a la normalidad", afirmó en un comunicado.
Sin embargo, Shehaiber negó en una entrevista con EFE que, como detalla el COGAT, fueran los comerciantes palestinos quienes decidieran detener los envíos y dijo que las restricciones fueron impuestas por Israel.
"Ellos (los israelíes) detuvieron el proceso de coordinación para los comerciantes de Gaza con el fin de evitar que Hamás cobre impuestos. Estamos de acuerdo con eso, nosotros tampoco queremos que Hamás cobre impuestos, pero los israelíes no deberían intentar eludir su responsabilidad alegando que fueron los comerciantes", dijo entonces.
Puntualizó, además, que el cobro de 10.000 séqueles no era un impuesto como tal, sino una "tasa voluntaria".