"Creo que Arabia Saudí se encuentra en una posición muy difícil. Pero viendo la historia del Yemen, estas reacciones cinéticas nunca han funcionado. No funcionan. Y no es probable que vayan a funcionar", dijo en el Foro de Seguridad Global, que se celebra en Doha, al ser preguntado por si Riad se siente abandonado por Washington en el conflicto renovado en el Yemen.
"El presidente (Donald Trump) ha sido claro en que apoya a Arabia Saudí y que les proporcionará el respaldo logístico que necesiten. Pero que Estados Unidos se involucre en un combate cinético terrestre en otro lugar parece infructuoso", dijo.
Se preguntó: "¿Hasta qué punto esa intervención de EE. UU. ayuda o perjudica? ¿Y cuál es la respuesta para el Yemen respecto a los hutíes, o el Líbano con Hizbulá, o Irak con las milicias?".
Ante esto, afirmó que tiene que haber "un propósito para esas milicias o esos intermediarios",o bien que "el propio Estado, la nación-estado o el régimen asuma la responsabilidad", de modo que no haya función alguna para esas milicias.
Y ese "no es el trabajo" de Estados Unidos, aclaró.
La semana pasada, Trump afirmó que habló con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, sobre los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, a quienes acusó de estar "portándose muy mal".
Arabia Saudí lidera la coalición militar que lucha contra los hutíes a favor del Gobierno yemení reconocido internacionalmente desde 2015.
La escalada comenzó en verano, cuando el Ejército yemení se atribuyó un ataque contra el aeropuerto internacional de Saná, lo que provocó una respuesta de los hutíes y una ofensiva por ambas partes sobre el terreno en el Yemen, reanudando así un conflicto que data de hace más de una década, pero que estaba congelado por una tregua desde 2022.