El informe 'Cuando trabajar no es suficiente: el impacto del coste de la vivienda en la pobreza laboral', presentado este martes por Oxfam, calcula que el 11,48 % de los trabajadores ya son pobres por sus bajos salarios, pero al descontar los gastos de vivienda la tasa de pobreza laboral global se dispara hasta el 15,49 %.
A este ritmo, advierte la ong, España tardaría 59 años en igualar la media europea (8,2 %).
"La vivienda golpea sobre todo a quien alquila", que cae en 'la trampa del alquiler': "Como alquilo caro, no ahorro y no puedo comprar", explica Alejandro García-Gil, responsable de vivienda, empleo y políticas sociales de Oxfam Intermón.
"Se está convirtiendo en uno de los factores que más empobrecimiento y desigualdad generan", añade.
El impacto del coste de la vivienda afecta especialmente a quienes pagan alquiler a precio de mercado. Antes de pagar la renta, la pobreza laboral se sitúa en 19,35%, y después casi de duplica, subiendo al 34,08%.
La situación contrasta con los trabajadores que tienen casa en propiedad. Después de pagar los gastos, la tasa de pobreza laboral es del 10,22 % entre los que están pagando una hipoteca y del 7,95 % si ya la tienen pagada.
La pobreza laboral se concentra en migrantes y en sectores esenciales con poco poder de negociación, explica García-Gil.
La pobreza laboral es del 31,4 % entre los trabajadores extranjeros de fuera de la Unión Europea (UE), frente al 8,7% de los que tienen nacionalidad española.
Los sectores que acumulan mayores tasas son el empleo doméstico y de cuidados, agricultura y pesca, y la hostelería, lo que coincide con los que tienen más trabajadores migrantes contratados y peores salarios pese a ser sectores esenciales.
De hecho, en los sectores de cuidados y trabajo doméstico, casi la mitad de los empleados son extranjeros.
En los hogares con hijos aumenta especialmente el riesgo de vulnerabilidad: la pobreza laboral roza el 40 % en familias numerosas y alcanza el 29,6 % en hogares monoparentales.
De cara a las próximas elecciones generales convocadas en España para el 29 de noviembre, García-Gil propone blindar por ley las actualizaciones del salario mínimo para que los trabajadores con peores sueldos no pierdan poder adquisitivo y políticas activas de empleo para los desempleados de larga duración.
Para Oxfam, los decretos de vivienda promovidos por el Gobierno de coalición, con medidas de protección frente a desahucios, límites a la compra especulativa y prórrogas a los contratos de alquiler, no resuelven el problema estructural, "pero alivian el sufrimiento de millones de personas".
"Una política de vivienda efectiva debe permitir no solo conservar un techo, sino vivir dignamente debajo de él", concluye.