La evacuación responde a las preocupaciones por la seguridad de los efectivos estadounidenses ante la posibilidad de nuevos ataques en la región, en un contexto de crecientes tensiones con Irán y sus aliados.
El movimiento de personal militar se suma a las medidas adoptadas por Washington para proteger a sus representantes en la zona.
Este miércoles, el Departamento de Estado anunció la retirada de sus empleados gubernamentales no esenciales y sus familiares de Arabia Saudí debido a los ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán.
La diplomacia estadounidense advirtió de que las hostilidades podrían intensificarse rápidamente y extenderse más allá de la zona inmediata.
Ese mismo día, al menos dos personas murieron y otras dos resultaron heridas por los restos de un dron interceptado que había sido lanzado contra el yacimiento petrolífero saudí de Shaybah, cerca de la frontera con Emiratos Árabes Unidos.
Riad no atribuyó el ataque a ningún grupo y los hutíes no lo habían reivindicado hasta el momento.