Ante el Senado francés, Nuñez calculó que se esperan a "varios miles de contramanifestantes" el próximo sábado en Orleans, por lo que "una gran cantidad de fuerzas (de seguridad) móviles se desplegarán para blindar el congreso y las manifestaciones declaradas", en alusión a las protestas contra el encarecimiento del coste de vida y contra la degradación de la sanidad y la educación.
El RN cuenta con reunir en Orleans (a 135 kilómetros al sur de París) a unos 5.000 simpatizantes del RN el sábado y a 10.000 el domingo, en el que será el lanzamiento oficial de la campaña de Marine Le Pen. El partido nacionalpopulista ya ha pedido al Estado los medios necesarios para asegurar que no hayas disturbios.
Para el sábado, está prevista una manifestación a las 10:30 hora local (8:30 GMT), así como la instalación de una denominada "aldea antifascista", con puestos de asociaciones y talleres.
Entre los asistentes previstos figuran el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, de La Francia Insumisa (LFI), y la secretaria general del sindicato CGT, Sophie Binet.
El alcalde de Orleans, Serge Grouard, independiente de derechas, expresó este pasado martes su preocupación en un vídeo publicado en las redes sociales y pidió al Gobierno que asuma su responsabilidad en materia de seguridad.
Las autoridades francesas se enfrentan a una nueva jornada de movilizaciones el sábado convocadas por los 'chalecos amarillos' y estudiantes.
Tras haber "aprendido la lección" de los errores de seguridad en el control de las protestas del sábado pasado, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, aclaró que se desplegará un dispositivo policial "masivo" para el este próximo sábado.