"Hoy estamos aquí para denunciar el desalojo que ha sufrido una familia formada por una joven madre de 27 años y sus dos hijos menores de 4 y 2 años que ocurrió a principios de verano, una decisión que consideramos ignominiosa y antisocial, propia de esta política municipal que decide desalojar a la gente, en lugar de evaluar la situación y el caos social que están provocando y corregir ese problema", dijo a EFE João Albuquerque, de la Comisión de Vecinos y Usuarios de Marvila.
Decenas de personas se concentraron delante del bloque de casas del que fue desalojada esta madre al grito de "Moedas, escucha, el pueblo está en lucha", en referencia al alcalde de la ciudad, el conservador Carlos Moedas.
Este caso ha vuelto a cobrar relevancia en los últimos días después de que el movimiento por la vivienda lo denunciara, lo que ha provocado que la empresa municipal que gestionaba este inmueble, Gebalis, ofreciera este viernes, antes de la vigilia convocada por la tarde, una rueda de prensa en la que aseguró que se cumplió con la normativa municipal.
La mujer vivía en una vivienda municipal del barrio de Condado, en Marvila, con sus dos hijos. Su pareja, el padre de los niños, y la abuela de él, vinculados al contrato de alquiler, fallecieron en 2024.
Tras sus muertes, la mujer siguió viviendo en la casa, tratando de regularizar el contrato con Gebalis, aunque finalmente se ejecutó el desahucio el pasado 30 de julio, sin que se le ofreciera una alternativa habitacional, según denuncia el movimiento por la vivienda.
Gebalis sostiene que había que demostrar que cumplía los requisitos para regularizar su situación como residente y que la documentación presentada no acreditaba que la mujer viviera allí desde antes de la fecha exigida por las normas aplicables.
La indignación ha crecido en los últimos días al conocerse que la casa sigue vacía, mientras la madre y sus hijos se encuentran viviendo con el abuelo de los niños, en una vivienda de tres habitaciones en la que conviven seis personas, según las asociaciones vecinales.
La crisis de vivienda ha motivado movilizaciones y acampadas por todo el país, especialmente en Lisboa y Oporto, donde este sábado hay convocadas grandes manifestaciones para reivindicar soluciones.