"Estamos de acuerdo en que un nuevo ataque a Irán volvería a expandir guerra y conflictos por la región. El camino más correcto es la diplomacia del diálogo", dijo el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, a la prensa al terminar el encuentro en la ciudad del Bósforo.
Aparte de Fidan participaron en la reunión el ministro de Exteriores de Pakistán, Muhammad Ishaq Dar, el egipcio, Badr Abelaty, el saudí, Faisal bin Farhan, el británico, Ed Miliband, el francés, Jean-Noel Barrot, el alemán, Johann Wadephul, y el italiano, Antonio Tajani, cuya participación solo se confirmó a última hora.
"Desde luego hay que abrir cuanto antes el Estrecho de Ormuz. Hay que eliminar al efecto negativo sobre los mercados. Pero una intervención militar en Irán no soluciona nada; nadie la aprueba ahora", insistió Fidan.
"Estos ocho países hemos decidido hoy, tras discusiones muy constructivas, continuar el trabajo y reunirnos regularmente para abordar una solución duradera para la cuestión del régimen iraní", dijo también Barrot en un encuentro con la prensa, difundido por su Ministerio.
"Una nueva escalada entre Irán y Estados Unidos solo tendría perdedores y tendría consecuencias muy graves para el precio de los hidrocarburos. Lo primero que nos une en este grupo de ocho países es pedir a ambos bandos la máxima contención, porque no nos podemos permitir una nueva escalada en la región", agregó.
Barrot insistió en la importancia de garantizar "la libre navegación, sea en Ormuz, en el mar Rojo o en el mar Negro", donde hoy mismo se ha tenido noticia de otro hundimiento de un carguero, recordó.
También Fidan insistió en que la comunidad internacional debe intervenir "cuanto antes" para conseguir un alto el fuego en Ucrania o al menos un acuerdo de excepción para permitir el tránsito de cereales y energía, similar al que estuvo en vigor para el grano ucraniano entre 2022 y 2023.