El Ejecutivo, según fuentes internas, entiende que Store y Stubb, -con quien la primera ministra italiana Giorgia Meloni mantiene una relación de "gran estima"-, hayan conversado con Putin porque sus países son vecinos de Rusia y siempre han apoyado a Ucrania.
Pero, al mismo tiempo, lamenta que la Unión Europea "todavía no haya alcanzado un acuerdo sobre quién debe representar los intereses del continente europeo en un proceso de paz".
Por eso, el Gobierno italiano reprocha ese "vacío" que "impulsa a cada nación a actuar por su cuenta, a escala nacional".
"Las negociaciones no esperan: Europa no puede permitirse seguir perdiendo terreno. Debe decidir quién la representa y hacerlo rápidamente. No puede seguir actuando de forma descoordinada y mediante formatos que cambian de una semana a otra, a riesgo de perder progresivamente peso en las negociaciones", lamentan las fuentes.
Italia ha defendido así la necesidad de designar "cuanto antes y de común acuerdo" a uno o varios representantes "con un mandato claro" para hablar en nombre del continente europeo y "proteger de la mejor manera posible sus intereses y su seguridad".
Putin ha mantenido este martes una conversación telefónica con los líderes de Noruega y Finlandia y aseguró que solo habrá paz duradera en Ucrania si se tienen en cuenta los intereses nacionales de Rusia.
Estos contactos no solo han causado la irritación del Gobierno de Italia, sino que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se ha mostrado "escéptica" ante esta llamada telefónica.
"Soy muy escéptica sobre esta iniciativa noruega y finlandesa. No ha sido coordinada con el resto", dijo Frederiksen al canal danés TV2 desde Helsinki, donde participa en el Consejo Nórdico.