En su comunicado, la organización caribeña de 15 miembros, entre ellos Guyana, Bahamas, Jamaica y Trinidad y Tobago, calificó a Rodrigues-Birkett como "una distinguida representante de Guyana y del Caribe".
La Caricom expresó su confianza en su "capacidad e integridad para liderar eficazmente las Naciones Unidas en esta coyuntura marcada por desafíos globales apremiantes y por la necesaria reforma y renovación institucional".
También destacó su trayectoria de más de dos décadas en labores de campo, así como en los ámbitos legislativo, político, diplomático y de la función pública internacional, subrayando sus "competencias y su agudeza diplomática como agente de cambio y promotora de consensos".
Los Jefes de Gobierno de la Caricom insistieron asimismo en la necesidad de que el Consejo de Seguridad y la Asamblea General respeten el principio de equilibrio geográfico equitativo y la práctica de la rotación regional en el proceso de selección del próximo secretario general de la ONU.
"Esto constituye una salvaguarda fundamental para todos los Estados -especialmente para los pequeños- que aspiran a contribuir a la labor de la ONU en sus diversas dimensiones, incluso mediante el acceso a los cargos de mayor responsabilidad dentro de la organización", agregaron.
En consecuencia, coincidieron en que ha llegado el momento de que "una persona originaria de América Latina y el Caribe asuma el liderazgo de la organización".
En la misma línea, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) reivindicó ayer que sea un representante de América Latina y el Caribe quien asuma el cargo y pidió al Consejo de Seguridad que "respete" esta aspiración regional en el proceso de selección del sucesor de António Guterres.
Estas declaraciones llegan cuando faltan poco más de dos meses para que Guterres concluya su mandato, el 31 de diciembre, y la carrera para sucederlo sigue sin un candidato claro con apoyos suficientes para superar las divisiones en el Consejo de Seguridad, que debe recomendar un aspirante a la Asamblea General.
En la última votación informal, celebrada el 16 de octubre, la costarricense Rebeca Grynspan quedó primera, con nueve votos favorables, cinco en contra y uno sin opinión, aunque dos de los votos negativos procedieron de los cinco miembros permanentes del Consejo, que pueden vetar la candidatura.
El argentino Rafael Grossi y la guyanesa Rodrigues-Birkett también recibieron dos votos negativos de las cinco potencias (EE.UU., China, Rusia, Reino Unido y Francia).
Además, Emiratos Árabes Unidos presentó el pasado 21 de octubre a su ministra de Estado para Asuntos Exteriores, Lana Nusseibeh, que amplía la carrera a Oriente Medio y se suma a los aspirantes latinoamericanos y caribeños y al ugandés Olara Otunnu.