Nuñez aseguró, durante una rueda de prensa, que han detectado a través de las redes sociales llamamientos a cometer actos violentos, lo que motivará que se prohíban manifestaciones en los centros de las grandes ciudades del país.
El ministro afirmó que por segundo sábado consecutivo se desplegarán 70.000 agentes en todo el país, pero entonces había 3.000 solo en Orleans, donde coincidía un Congreso de la extrema derecha con una manifestación antifascista, que hacía temer enfrentamientos violentos que finalmente no se produjeron.
Agregó que el despliegue incluirá todos los cuerpos policiales, drones, helicópteros, brigadas ecuestres y con perros, blindados y cañones de agua.
Pero indicó que para el próximo sábado, cuando están convocadas manifestaciones sindicales, estudiantiles y de los 'chalecos amarillos', el control policial será "más elevado", ya que han detectado llamamientos a convocatorias violentas disimuladas en fiestas de Halloween.
Convocadas a partir de las 20.00 horas, lo que obligará a que los despliegues policiales duren más, con llamamientos "extremadamente violentos", estas manifestaciones serán sistemáticamente prohibidas, indicó Nuñez, que señaló que prohibirán que, con la excusa de esa fiesta, se acuda a las manifestaciones con el rostro oculto.
El ministro aseguró que la vigilancia será extrema en los centros urbanos comerciales, para evitar las escenas de vandalismo y saqueo del 17 de octubre y aseguró que los prefectos negociarán con los organizadores de las manifestaciones para que estas tengan lugar en zonas periféricas.
El objetivo, confesó Nuñez, es que la jornada de protestas se parezca más a la del pasado sábado que a la del anterior.
El responsable de Interior rechazó las críticas de que con tales dispositivos y vetos está limitando el derecho de manifestación y aseguró que objetivo es, al contrario, defenderlo y que se ejerza con seguridad.
Recordó que 1.193 agentes han sido heridos en los dos últimos sábados.
Un discurso que no convenció a los representantes estudiantiles, a los que recibió en su Ministerio para explicarles la doctrina policial y que salieron lanzando críticas.
"Hemos visto a un ministro irresponsable, incapaz de responder de otra forma a las manifestaciones estudiantiles con otra cosa que la represión policial", dijo el vicepresidente de la asociación Les Lycéen, Louis Letoubon.
En paralelo, los prefectos de las diferentes ciudades están negociando con los organizadores de manifestaciones sobre los recorridos de las mismas.
Nuñez indicó que solo serán autorizadas aquellas que tengan un servicio de orden propio y que respeten las consignas gubernamentales.
En el aire quedan las caceroladas convocadas para este viernes por los 'chalecos amarillos' ante diversos ayuntamientos y otras instituciones.
El ministro aseguró que para este sábado esperan una participación similar a la del pasado, cuando los organizadores reivindicaron 800.000 manifestantes y el Gobierno algo más de la mitad.