El cierre supondrá el despido de los 89 reporteros y fotoperiodistas que trabajan actualmente en la agencia, que continuará operando únicamente con una decena de empleados dedicados a la comunicación externa, la distribución de notas de prensa y la gestión de los archivos de imágenes y noticias.
Una vez se concrete el cierre de la redacción y el servicio fotográfico, Finlandia será una de las pocas naciones occidentales que no cuenten con al menos una agencia de noticias nacional propia, ya que STT es actualmente la única del país nórdico.
La decisión se debió a la situación deficitaria de la agencia tras años de pérdidas, agravada después de que Sanoma, el mayor grupo de medios de Finlandia, cancelase el uso de sus servicios el año pasado pese a ser al mismo tiempo el principal accionista de STT, con una participación del 75 %.
Debido a su difícil situación financiera, el Gobierno finlandés concedió a la agencia cerca de un millón de euros en ayudas públicas, pero los responsables de STT no aceptaron la subvención, al considerar que esta cuantía no era suficiente para mantener el negocio a flote.
"La noticia es devastadora. STT no es solo una empresa de medios más; su papel en la producción y distribución de información fiable en Finlandia es insustituible", señaló en un comunicado la presidenta del Sindicato de Periodistas de Finlandia, Marjaana Varmavuori.
Este junio de este año, la agencia fue elegida como el medio más fiable del país nórdico en una encuesta sobre la confianza y la reputación de los medios de comunicación elaborada por la consultora Reputation and Trust Analytics.
STT es una de las agencias de noticias más antiguas del mundo y fue fundada en 1887, cuando Finlandia todavía pertenecía al Imperio Ruso.