El ejercicio movilizó organismos de socorro, autoridades locales y entidades del Gobierno central para poner a prueba los protocolos de evacuación, rescate y coordinación institucional ante un eventual desastre natural.
Para supervisar el operativo, las autoridades instalaron cinco puestos de mando unificados en distintos puntos de la ciudad, conectados con el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) Metropolitano, además de otros 17 puestos de comando encargados de informar a la población evacuada y monitorear el desarrollo de la jornada.
El Cuerpo de Bomberos de Quito activó un equipo especializado dedicado a la búsqueda y rescate de personas atrapadas en estructuras colapsadas, lo que, según explicaron en X, permitió poner en práctica protocolos internacionales de actuación y fortalecer la coordinación entre instituciones.
Durante el simulacro también se suspendió el servicio de dos estaciones del Metro de Quito para realizar ejercicios de evacuación.
El simulacro se produce después de que se sucedieran varios sismos de gran magnitud en la región. En Venezuela se registraron dos terremotos de 7,2 y 7,5 y en Colombia uno de 7,5. No obstante, el Instituto Geofísico de Ecuador descartó que exista correlación entre ambos fenómenos y que impliquen un mayor riesgo de terremoto en Ecuador.
El país andino sufre sismos con frecuencia porque se encuentra en el Cinturón o Anillo de Fuego del Pacífico, que concentra algunas de las zonas de subducción más importantes del mundo y es escenario de una fuerte actividad sísmica.
Además de Ecuador, el Cinturón, que tiene forma de herradura, comprende a una gran cantidad de países tales como Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.