"Si no conseguimos el saneamiento presupuestario que hemos incluido en el presupuesto, iremos directos contra un muro", aseguró Lescure en una entrevista a France Info, después de que el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (Insee) anunciara que la economía francesa se contrajo un 0,1 % entre julio y septiembre.
El ministro reconoció que la actividad económica lleva tres trimestres sin mostrar señales de recuperación, tras la caída del 0,2 % registrada en el primero y el estancamiento del segundo.
"En 2026, la economía francesa está parada", constató Lescure, quien atribuyó la situación a una "conjunción inédita" de perturbaciones internas y externas, entre ellas la ola de calor del verano y las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz.
Ante este escenario, defendió la necesidad de aprobar unas cuentas públicas que permitan reducir el déficit y recuperar la confianza de los inversores. "Necesitamos un déficit público del 5 % (del PIB) o menos. Es absolutamente indispensable", subrayó el ministro.
El objetivo, explicó Lescure, es recuperar la senda del crecimiento y la "confianza" de los mercados y de las empresas.
El proyecto de presupuesto para 2027, actualmente en debate en la Asamblea Nacional, pretende reducir el déficit público al 5 % del producto interior bruto (PIB), frente al 5,4 % previsto para 2026.
Su aprobación, sin embargo, se enfrenta a dificultades por la ausencia de una mayoría parlamentaria y la proximidad de las elecciones presidenciales de la primavera de 2027.
El ministro no descartó recurrir al artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar un texto sin someterlo a votación, pero que expone al Gobierno a una moción de censura, o a las ordenanzas si las negociaciones parlamentarias no permiten alcanzar un acuerdo.
"Si conseguimos debatir de manera constructiva, lo haremos. Si el debate se desvía hacia un lado o hacia otro, tendremos que utilizar los mecanismos de seguridad", avisó Lescure.