París desafía bajo las máscaras de Halloween el veto legal a taparse la cara en protestas

París, 31 oct (EFE).- Ni las advertencias policiales ni el riesgo de multas impidieron que muchas personas salieran este sábado a protestar en París con la cara tapada, aprovechando la coincidencia con Halloween para desafiar el estricto veto francés al uso de máscaras en manifestaciones, como denunciaba a pie de calle la enmascarada Shana.

"La ley es bastante ambigua al respecto y en la práctica pueden detenernos", reconoció la universitaria, de 21 años, acompañada por un grupo de amigas al inicio de una protesta que engloba el descontento de varios sectores y que se celebra por tercer sábado consecutivo bajo un amplio despliegue de seguridad.

Que la celebración de la víspera del Día de Difuntos y la manifestación coincidieran el mismo día puso en alerta a la policía francesa, aún conmocionada por las escenas de caos y violencia urbana del pasado 17 de octubre, cuando más de 3.000 comercios fueron saqueados en toda Francia y se incendiaron edificios públicos como el Ayuntamiento de Limoges.

Según la legislación francesa, ocultar deliberadamente el rostro en una manifestación conlleva una sanción de hasta 1.500 euros, al considerarse una forma de encubrir la identidad con vistas a cometer actos vandálicos.

Consciente del riesgo, Shana denunció que ella y sus compañeras también pasan "miedo" cuando llevan mascarillas del tipo FFP2 para "protegerse de los gases lacrimógenos" durante las cargas en las protestas.

El recorrido periférico autorizado por la Prefectura de Policía de París, desde la Porte de Bagnolet (este) hasta la de Charenton (sur) -tras denegar la petición de los convocantes de cruzar el centro de París-, congregó a una comitiva heterogénea en edades y demandas que, en su arranque, adoptó el ambiente festivo propio de Halloween.

Sobre las vías de una línea de tranvía fuera de servicio y bajo un suave sol otoñal, pancartas críticas con las prohibiciones de manifestación y los toques de queda convivieron con disfraces alusivos a la cultura pop con trasfondo reivindicativo: desde Mario Bros hasta Batman y Spiderman, pasando por el ogro Shrek.

"Esa prohibición es totalmente ridícula", reprochaba un joven llegado desde Malakoff, en la periferia parisina, mientras posaba con su careta verde de Shrek y un cartel casero: "No queremos una vida de ogro, lo que queremos es poder adquisitivo".

El encarecimiento del coste de la vida y la mejora de las condiciones de estudio para los alumnos de instituto, principales motivos para las decenas de miles de personas movilizadas este sábado, convergieron con otras reivindicaciones, en especial las denuncias contra la violencia policial y las consignas antirracistas.

Varios asistentes clamaron contra el clima de "odio" hacia las minorías negras y de origen árabe o musulmán, espoleado tras el ataque investigado como atentado terrorista racista perpetrado hace ocho días en Trappes (afueras de París), en el que murió el joven Pengo. Los participantes también pidieron la prohibición de canales ultraconservadores como CNews, al que culpan de propagar el racismo.

Como reflejo del malestar de quienes denuncian sentirse "ciudadanos de segunda", dos manifestantes -una joven negra y su compañera de origen magrebí con velo- exhibían sus mensajes: "Demasiado negra para vivir en Francia", rezaba una pancarta, mientras otra cargaba contra las propuestas de la derecha y la extrema derecha para vetar el velo islámico en la vía pública.

Marine Le Pen, líder ultraderechista y señalada por los sondeos como favorita de cara a las presidenciales de 2027, concentró los reproches junto al presidente francés, Emmanuel Macron.

"Estamos hartas de ser los bufones del rey Macron", protestó Marion, trabajadora del sector cultural parisino que acudió ataviada con un gorro de cascabeles.

"El sector de la cultura no es la prioridad ahora mismo, pero me manifiesto también en solidaridad con los demás. Al fin y al cabo, es un movimiento global: es por los estudiantes de instituto, por los universitarios y por toda la gente que lo está pasando mal", concluyó.

Lo
más leído
del día