"Vemos que este Gobierno organiza el caos", afirmó hoy desde la cabeza de la manifestación de París en defensa del poder adquisitivo y de los servicios públicos la portavoz de la Unión Estudiantil, Sabrine Kharbach, quien acusó al Gobierno de Emmanuel Macron de tratar de "desorganizar" las protestas.
Las organizaciones estudiantiles aseguraron, todas a una, que mantendrán la presión sobre el Ejecutivo y anunciaron bloqueos de universidades y centros de secundaria a partir del martes, así como nuevas acciones el jueves, cuando se sumarán a la movilización y a la huelga convocadas por los sindicatos.
La presidenta de la Federación de Asociaciones Generales de Estudiantes (FAGE, que agrupa asociaciones universitarias y representa los intereses de los estudiantes ante las instituciones y el Gobierno), Suzanne Nijdam, mantuvo que las medidas del Gobierno anunciadas al principio de esta semana no han conseguido frenar las protestas y reclamó respuestas concretas.
Al igual que Kharbach, Nijdam denunció lo que calificó como "estrategia" del Gobierno para tratar de "asfixiar" las protestas y "dividir" para desmovilizar a los estudiantes, e instó al Ejecutivo a entrar de una vez por todas "en la verdadera fase y en los verdaderos anuncios presupuestarios" para responder a sus demandas de mejoras escolares.
"Nos negamos a entrar en esta estrategia de desorganización y de caos", incidió, por su parte, la secretaria general de la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (Unef), Manon Moret, quien emplazó al Gobierno a "buscar el dinero dónde haga falta" para "poner sobre la mesa 10.000 millones de euros" que, según calculan, hacen falta para acometer sus demandas.
De poco parece haber servido la multiplicación de mensajes a favor de una vuelta a las aulas en calma el próximo lunes lanzados en los últimos días tanto por el presidente francés, Emmanuel Macron, como por su ministro de Educación, Édouard Geffray, quien incluso escribió una carta abierta a los estudiantes expresando su "profunda confianza" en ellos y defendiendo las medidas anunciadas esta semana por el Ejecutivo para responder a sus reivindicaciones.
Geffray destacó en su misiva que entre las principales iniciativas figura limitar a 28 el número de alumnos por clase en segundo curso de secundaria en la mitad de los institutos menos favorecidos, a partir de septiembre de 2027, antes de extender la medida a todos los centros en 2028, así como contrataciones de docentes.
El ministro incidió asimismo en modificaciones en este curso en Parcoursup, la denostada plataforma de admisión a la enseñanza superior, que será sustituida en 2028.
El Gobierno también estudiará cambios en los horarios escolares, las pausas para comer y las condiciones del transporte, además de revisar el sistema de evaluación continua del bachillerato, con el objetivo de adoptar decisiones aplicables desde el próximo curso.
Anuncios que saben a migajas a las organizaciones estudiantiles, que mantienen su demanda de una inversión de 10.000 millones de euros, destinada, entre otros objetivos, a crear 250.000 plazas en la educación superior, contratar más profesores y renovar institutos. También reclaman la derogación de Parcoursup.
La Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria (USL), al frente de los bloqueos durante las últimas semanas, espera una reanudación "masiva" de las protestas a partir del lunes, cuando el seguimiento del movimiento servirá de termómetro para medir su fuerza tras las vacaciones y los anuncios del Gobierno.
En cualquier caso, el 64 % de los franceses quiere que cesen las movilizaciones de estudiantes universitarios y de secundaria, según una encuesta de Odoxa-Backbone Consulting para Le Figaro, lo que refleja una inflexión en la opinión pública.
En las últimas semanas, más de seis de cada diez franceses respaldaban el movimiento de los estudiantes de secundaria, según anteriores sondeos.