Tras una serie de operaciones de búsqueda que se prolongaron durante varias horas, equipos del Ministerio de Defensa encontraron el cadáver de una persona a la que se le había perdido la pista en la localidad de Al Tabqa, en la provincia nororiental de Al Raqa, informó la televisión estatal Al Ijbariya.
Dos días antes, el ministro de Emergencias y Gestión de Desastres, Raed al Saleh, había situado en cuatro el número de desaparecidos por las inundaciones y había confirmado el fallecimiento hasta entonces de siete personas, entre ellas cinco niños que murieron ahogados en cuerpos de agua formados por las fuertes precipitaciones.
Las lluvias afectaron a diez de las 14 provincias del país, aunque los accidentes serios se concentraron principalmente en las regiones este y noreste.
Aunque el ministerio liderado por Al Saleh realizó más de medio millar de intervenciones de emergencia solo entre el miércoles y viernes pasados, incluidos decenas de rescates de personas cuyos vehículos quedaron atrapados en medio de las riadas, el titular salió hoy a disculparse por una respuesta que algunos consideraron limitada.
"Los años de guerra librada contra el régimen de (Bachar) Al Asad y la destrucción sistemática de infraestructura que los acompañó han hecho que enfrentar este tipo de desastres sea todavía más difícil", lamentó el responsable de Emergencias en su cuenta de X.
En este contexto, también argumentó que las inundaciones golpearon de forma simultánea áreas equivalentes a un tercio del territorio sirio.
Según la agencia oficial de noticias, SANA, las alertas oficiales por la potencial continuación de tormentas intensas, fuertes precipitaciones y crecidas repentinas continuaron en marcha hasta primera hora de este lunes.