Tanto el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, como su homólogo estadounidense, Marco Rubio, han sido invitados y el Gobierno suizo está en contacto con ellos, pero hasta última hora no habrá confirmación sobre su posible asistencia, indicó Cassis en una rueda de prensa para informar sobre los preparativos.
"No tendremos esa información hasta 24 horas antes, las grandes potencias nunca anuncian con un mes de antelación sus desplazamientos, por motivos de seguridad", añadió el jefe de la diplomacia helvética y consejero federal.
En la cumbre del pasado año, celebrada en Viena, no estuvieron Lavrov ni Rubio, mientras que en 2024, en la edición que acogió la capital maltesa, La Valeta, sí estuvo el ministro de Asuntos Exteriores ruso, así como el entonces secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.
Cassis aseguró que en todo caso delegaciones de Rusia y Ucrania participarán en los debates, y que Suiza intentará crear oportunidades para que ambos y Estados Unidos se reúnan, aunque ello "no puede darse por sentado dadas las tensiones y la situación geopolítica mundial".
Añadió que la OSCE "dispone de la experiencia y los instrumentos necesarios para supervisar un eventual alto el fuego y contribuir a un futuro proceso de paz", algo que Cassis ya transmitió en sus visitas este año a Moscú y Kiev en calidad de presidente de turno de la organización.
La cumbre se celebrará en Villa Ciani, un elegante palacete del siglo XIX cerca del lago de Lugano, que estará rodeada de un amplio dispositivo de seguridad con la participación de cuerpos policiales de toda Suiza.
El cantón italoparlante de Tesino, donde se encuentra Lugano, aprobó una partida de 4,1 millones de francos (4,4 millones de euros) para garantizar la seguridad de la cumbre.
Uno de los temores de cara a la conferencia es la posibilidad de que haya altercados violentos, después de los que en junio sufrió Ginebra por la celebración en la cercana ciudad francesa de Evian de la cumbre del G7, con la asistencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El alcalde de Lugano, Michele Foletti, indicó en la rueda de prensa que este mismo lunes han recibido la primera solicitud para celebrar una manifestación el 28 de noviembre, que será estudiada, aunque señaló que "el problema no reside en posibles marchas autorizadas" sino en posibles infiltraciones de grupos violentos.
Serán invitadas a la conferencia ministerial delegaciones de los 57 Estados miembros de la OSCE así como de otros 12 socios y representantes de la Unión Europea.