"Hoy, las amenazas a la paz y el debilitamiento de la confianza en las instituciones multilaterales ponen a prueba nuestra capacidad y nuestra voluntad de acción colectiva", señaló durante la sesión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno, que se celebra en Madrid.
Hay desafíos, indicó, que "ensombrecen las expectativasde millones de personas", especialmente de los jóvenes, pues sus voces han vuelto a las calles para interpelar al poder. Porque "la democracia no se agota en las urnas y quienes gobernamos debemos hacerlo en función del bien común, con soluciones concretas y oportunidades reales", apuntó Arévalo.
"Tenemos una enorme responsabilidad, en consecuencia -dedujo-, por trabajar para la supervivencia en nuestra región, de los gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Esa responsabilidad pasa por demostrar que la vida en libertad también puede ofrecer seguridad, bienestar y la oportunidad de que cada persona construya la vida a la que aspira el bien común".
Ese objetivo, opinó, comienza por "escuchar y por incorporar" a los espacios de decisión a quienes hoy se hacen oír en calles y plazas.
Así Guatemala reitera su compromiso con el multilateralismo, subrayó, "y con un orden internacional basado en el pleno respeto al Derecho internacional, a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, a los derechos humanos y al Estado de derecho".
Sobre los acuerdos de la Cumbre Iberoamericana, señaló que su valor "no dependerá únicamente de los principios que reafirmen, sino también de la visión que proyectan para el futuro".
"Son compromisos renovados con el multilateralismo, con la cooperación regional y la respuesta conjunta a los desafíos globales de los setecientos millones de habitantes de nuestra región", remató.