Sumados a los 135,8 millones de dólares conseguidos mediante donaciones anteriores, ECW dispondrá de más de 541 millones de dólares, lo que le acerca al objetivo de los 600 millones de dólares para financiar sus actividades, señalaron en un comunicado.
El fondo proporciona financiación rápida y flexible a iniciativas educativas locales para apoyar el aprendizaje de niños refugiados, desplazados y otros menores afectados por distintas crisis en todo el mundo.
ECW destacó las nuevas contribuciones de Estados como Alemania, Reino Unido, Noruega, Canadá, Suiza, Irlanda o Japón, así como los compromisos de la Unión Europea.
"Su apoyo colectivo transmite un mensaje contundente, el de que incluso en tiempos difíciles el mundo no puede permitirse dar la espalda a la educación de los niños", subrayaron los responsables del fondo.
Desde su creación en 2016, ECW y sus socios han asistido a más de 16 millones de niños, aunque la iniciativa estima que sigue habiendo 258 millones de menores en edad escolar afectados por conflictos y crisis en todo el mundo.
ECW está integrado en el sistema de Naciones Unidas y su secretaria comparte sede con la del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), aunque funciona con una estructura de administración propia e independiente.