"Quiero destacar aquí una cuestión fundamental: ya contamos con una arquitectura de seguridad europea. Tanto la OTAN como la UE desempeñan sus respectivas funciones. Debemos asegurarnos de que Ucrania se integre en esta arquitectura. El problema sigue siendo que Rusia continúa incumpliendo los tratados en los que se sustenta", señaló Kallas en una rueda de prensa tras una reunión informal de ministros del Consejo de los Estados del Mar Báltico en Varsovia.
"La OTAN no suponía ninguna amenaza para Rusia en 2021, ni supone ninguna amenaza en la actualidad. Putin no tiene derecho de veto sobre la seguridad europea", recalcó la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Políticas de Seguridad junto al ministro polaco de Exteriores, Radosław Sikorski, y el jefe de la diplomacia ucraniana, Andrí Sibiga.
Kallas recalcó que no se puede predecir "cómo ni cuándo Ucrania y Rusia alcanzarán un acuerdo de paz", ante las conversaciones directas que ambas partes mantendrán la próxima semana en Abu Dabi a nivel técnico bajo mediación de EE.UU., tras ocho meses de pausa, "pero sí podemos decir qué se necesita para que funcione".
"Cualquier acuerdo, para ser implementado, requerirá la participación de la UE. Desde garantías de seguridad, sanciones y reconstrucción, hasta la adhesión de Ucrania a la UE, no hay manera de eludir a la Unión Europea", enfatizó.
Reiteró que todo acuerdo que ponga fin a la guerra "debe impedir que Rusia vuelva a emplear la fuerza y utilice una simple pausa para rearmarse y volver a atacar".
Sibiga reiteró que "no puede haber decisiones sobre Ucrania sin Ucrania, ni sobre la seguridad de Europa sin Europa", ni tampoco restricciones a las capacidades de defensa de Ucrania ni a su Ejército, como exige Rusia.
Además debe haber unas garantías de seguridad sólidas para el momento en que haya un alto el fuego sostenido y debe garantizarse la integridad territorial y la soberanía del país.
Por todo ello, insistió, la UE "debe ser parte integral del proceso de paz, tanto antes como después de la reunión de Abu Dabi", a donde la delegación ucraniana viajará con cuatro prioridades: las garantías de seguridad para el caso de un alto el fuego sostenido, una desescalada en el mar Negro, una tregua energética, el retorno de los niños y el intercambio de prisioneros de guerra.
Sikorski por su parte sostuvo que "un arreglo sobre el futuro de Ucrania y de Europa a nuestras espaldas no solo sería insensato, sino que es materialmente imposible, porque Europa y Ucrania tienen autonomía propia y aceptarán o no aquello que se acuerde".
El ministro polaco de Exteriores asimismo sugirió que no hay ninguna duda sobre quién representa la voz de la UE, después de que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, criticara en una carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, el enfoque descoordinado respecto a las negociaciones de paz con Rusia.
"Cabe recordar que ya contamos con el Tratado de Lisboa, que establece con claridad quién está facultado para hablar en nombre de la Unión Europea. Al nivel de líderes, es el presidente del Consejo Europeo. Al nivel ministerial, es la alta representante para Asuntos Exteriores (...)", dijo.
Los ministros hicieron estas declaraciones después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara "un gran y bonito acuerdo" que abarcará "más que únicamente a Ucrania" y podría extenderse a "toda Europa", y su yerno y emisario Jared Kushner apuntara a "importantes conversaciones con varios líderes europeos sobre "la necesidad de una arquitectura de seguridad europea más amplia".