"Hoy, junto a Zohran Mamdani, levantamos nuestra voz en defensa de los derechos humanos y la dignidad de nuestros hermanos y hermanas migrantes. Puerto Rico no puede convertirse en territorio de persecución contra nuestros hermanos caribeños y latinoamericanos", sostuvo Dalmau en una publicación en sus redes sociales, tras una conferencia en el hotel Caribe Hilton de San Juan.
El miedo está latente en la comunidad migrante de Puerto Rico, desde principios de 2025, cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés) llevaron a cabo la primera redada contra inmigrantes.
"Condenamos las intervenciones de ICE contra familias migrantes y rechazamos la medida aprobada con votos del Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Nuevo Progresista (PNP) en el Senado, que abre las puertas de nuestras escuelas a intervenciones migratorias", añadió el líder independentista.
Estas declaraciones se producen en una jornada en la que el rechazo a las políticas migratorias orquestadas por el presidente estadounidense Donald Trump se han repetido en varios actos públicos.
Mamdani y la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, reiteraron su compromiso de proteger a las comunidades inmigrantes en una rueda de prensa en la sede de la organización sin ánimo de lucro El Puente, ubicada en el barrio de clase trabajadora de Río Piedras.
Por otro lado, los congresistas Nydia Velázquez y Adriano Espaillat, y el representante de Puerto Rico ante el Congreso estadounidense, Pablo José Hernández, exigieron este viernes -en la capital puertorriqueña- la salida de ICE de Puerto Rico.
"¡Las escuelas deben ser espacios de educación y protección, no escenarios de miedo, persecución y separación de familias!. Este no es un asunto de partidos ni de nacionalidades. Es un asunto de principios, de humanidad y de solidaridad. ¡Ningún ser humano es ilegal! ¡Y la dignidad humana no tiene fronteras!", concluyó Dalmau.
Según los datos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, hay alrededor de 60.000 dominicanos en el archipiélago, que tiene poco más de 3 millones de habitantes, y representan el 60 % de la población inmigrante.
La mayoría de los dominicanos atraviesa el mar que separa las dos islas en las llamadas ‘yolas’, arriesgando su vida en busca de un futuro mejor en Puerto Rico, adonde cada vez llegan más haitianos en estas débiles embarcaciones.