Lula participará los días 14 y 15 de noviembre en Manila de una visita de Estado y de la 49 edición de la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), respectivamente, a la que Brasil acudirá por segundo año consecutivo como país invitado.
La visita tendrá un carácter histórico, ya que será la primera de un jefe de Estado brasileño a Filipinas y coincidirá con el octogésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.
La secretaria para Asia y Pacífico de la cancillería brasileña, Susan Kleebank, afirmó que el Gobierno brasileño considera que los países de la ASEAN constituyen un mercado estratégico para ampliar los destinos de sus exportaciones y reducir la dependencia de sus socios comerciales tradicionales.
La iniciativa cobra especial importancia en un escenario internacional marcado por las barreras comerciales impuestas por Estados Unidos a productos brasileños y las tensiones en el comercio internacional.
El intercambio comercial de Brasil con los países de la ASEAN se multiplicó por diez entre 2003 y 2025, al pasar de 3.000 millones de dólares a más de 38.000 millones de dólares, con un crecimiento medio anual del 12 %, según datos divulgados por la Cancillería brasileña.
El bloque, integrado por 11 países y con más de 700 millones de habitantes, fue el quinto mayor socio comercial de Brasil en 2025. El intercambio bilateral generó un superávit de 10.000 millones de dólares para la economía brasileña.
Durante su visita a Filipinas, Lula buscará ampliar las exportaciones de productos como café, açaí, zumos, alimentos procesados, pastas y galletas. Desde 2016, el comercio bilateral entre ambos países se ha multiplicado por cuatro.
La agenda incluye también un foro empresarial Brasil-Filipinas, en el que ya han confirmado su participación 113 empresas brasileñas de diferentes sectores, así como conversaciones sobre cooperación en defensa, semiconductores y agronegocio.
Otro asunto importante será la renovación del certificado que reconoce la equivalencia del sistema brasileño de inspección sanitaria, cuya vigencia expira en febrero de 2027.
Brasil también pretende elevar su categoría de relación con la ASEAN, pasando de socio de diálogo sectorial a socio de diálogo, el máximo nivel de cooperación que el bloque concede a países que no son miembros.
Actualmente, esa categoría incluye a Estados Unidos, Japón, Canadá, Corea del Sur y la Unión Europea.
La participación de Lula en la cumbre, por segundo año consecutivo, es considerada por la diplomacia brasileña un reconocimiento de la creciente importancia del país en el escenario internacional y de su interés en estrechar los vínculos con las economías asiáticas.