Además, hay otro punto a tener en cuenta. Al jugar con el láser, la mascota puede llegar a frustrarse, porque el fin de cuentas nunca alcanza lo que persigue. Por eso todos recomiendan alternar ese juego con algún otro, sea que cacen una pelotita, un "amiguito" con una pluma llamativa o que los alentemos a esconderse en una caja de cartón o en una bolsa de papel. Eso les encanta, más si les armamos un túnel para que puedan correr por dentro.
Los juegos de inteligencia en los que tienen que buscar trocitos sabrosos también son una buena alternativa.