El pasado jueves 22 de agosto, la propietaria de un inquilinato ubicado en el barrio Bella Vista de Luque denunció a uno de sus arrendatarios por supuesto maltrato. Dijo que el hombre en 46 años mantenía todo el día encerrados a su esposa que está embarazada de 8 meses y a dos pequeños. Todas las identidades se resguardan para respetar los derechos de los menores.
Los niños fueron evaluados por médicos del Hospital General de Luque quienes aseguraron que estos presentan un cierto nivel de desnutrición. Las víctimas no tenían baño dentro de la pieza alquilada y debido al encierro eran obligados a hacer sus necesidades fisiológicas en un balde.
El detenido negó ser violento con sus familiares y dijo que sólo los encerraba por “una cuestión de seguridad”. La mujer indicó que ella misma permitía el encierro y “que todo estaba bien y normal”. Pero, el examen psicológico practicado a la esposa y niños fue fundamental.
“Papá pega a mamá” aseguraron los pequeños que junto a la madre se encuentran en un refugio donde reciben todo tipo de asistencia y buena alimentación. El fiscal Francisco Torres lo imputó el viernes por violencia familiar y será procesado por esta causa. Ya se encuentra recluido en el Penal de Tacumbú.