En la primera fecha de celebración por el Día de la Independencia, Asunción se encuentra semivacía y sin ningún festejo debido al COVID-19. Se siente un leve patriotismo, debido a las empresas e instituciones que han colocado banderas, que flamean solitarias ante escasos peatones.
El Panteón de los Héroes está tras rejas cerradas y ni siquiera tiene su bandera flameando. Si bien en años anteriores también hubo ocasiones en que estuvo cerrado por refacciones, igualmente recibía decenas de visitas de personas que se tomaban una foto aunque sea frente a su fachada.
El COVID-19 ha impactado en la cultura, la economía y la tradición, obligando a eliminar los festejos por las fechas patrias en 2020. No hay bailarinas paraguayas en las calles, museos abiertos ni venta de banderines en cada esquina.
Incluso el “tradicional” comerciante de banderas paraguayas y de clubes que se apuesta en Estrella y El Paraguayo Independiente no está. ¿Para qué estaría si no hay nadie que compre la tricolor?
La Municipalidad de Asunción ni siquiera llegó a anunciar un calendario de festejos, cuando el coronavirus había llegado al país.
Al realizar un recorrido, vimos varias banderas, aunque muchas mal puestas y tristes, en empresas y pequeños locales, dando una, aunque sea leve, sensación de patriotismo.
Más allá de los decorados, se insta a recordar nuestra historia el 14 y 15 de mayo. Esto para muchos se vuelve difícil al ni siquiera sentir una diferencia en el “modo COVID de vivir”, que pareciera un eterno feriado.