Dijo que esta baja colocación de los créditos en el sector cooperativo y aumento de ahorros obedece a una cuestión de precaución por parte de los socios. Si en condiciones normales pensaban realizar alguna inversión para remodelar sus casas, o comprar un vehículo, realizar un viaje, estas situaciones por el momento están postergadas, los socios esperan un mejor momento para endeudarse.
Lo mismo ocurre con las microempresas afectadas por la pandemia, mientras hayan sectores que estén cerrados, no están dadas la condiciones para tomar deudas; por eso muchos están esperando que la economía se abra para poder tomar los créditos y flexibilidades disponibles como el fideicomiso a través de la AFD que ofrece tasas históricamente bajas para el sector, de alrededor de 5,5%. Las cooperativas ofrecen tasas históricamente bajas, pero aún así los deudores prefieren esperar un mejor momento