“El 19 de diciembre se cumplirían 2 años (de mi accidente) y bueno, yo ese día me dirigía a mi domicilio, salí de la facultad y solo me tocaron por atrás la moto, y desde ese momento yo dejé de sentir todo y de mover todo, prácticamente desde pecho para abajo”, recordó Mauro, que entonces tenía 22 años, llevaba casco y no tomaba, a diferencia del conductor que lo chocó.
“Estaba con un grado muy alto de alcohol”, recordó con pesar el joven sobre el conductor del automóvil que lo embistió. En ese momento, tendido en el pavimento, ya se dio cuenta de que perdió la movilidad, e incluso no tenía claro si saldría con vida del choque, por lo que le pidió ayuda a los presentes para despedirse de sus seres queridos y dejar una instantánea, que a quienes no estuvieran en su mente en ese momento les podría parecer fuera de contexto.
“En el suelo dejé de sentir todo prácticamente y pedía a personas que me ayuden para mandar un mensaje a mi mamá. Bueno, de hecho que le llamé y me despedí de ella, de mi papá, de mis hermanas y luego le mandé una nota de voz a mi novia, le dije que todo estaba bien, que me había accidentado, que no se preocupe”, contó a ABC.
La historia de Mauro se hizo sumamente viral a través de un hilo en Twitter, incluida la mencionada foto sonriente, la cual realmente tiene un significado bastante profundo. “En ese momento también le pedía a la persona que me saque una foto y yo salgo sonriendo porque le dije que si va a ser mi última foto, que por lo menos sea sonriendo”, explicó.
Si bien Mauro agradece el amplio respaldo recibido a partir del posteo en redes, para él lo más importante es dejar el mensaje -tal vez reiterado pero nunca suficiente- de que realmente una persona alcoholizada puede truncar una vida, por lo que apela a que sobre todo en estas fiestas ninguna personas más sufra por culpa de ebrios al volante.
Afirmó que a él le tocó pasar las fiestas en el hospital por algo que no buscó y con toda propiedad puede decir que “te quedás solo en una habitación, todo el mundo de fiesta, pasándola bien y vos ahí postrado en una cama. Por eso es lo que yo quiero hacer hincapié en que si van a manejar, no tomen, que sean conscientes, porque capaz y 1 ó 2 veces te salió bien, pero a la tercera te puede afectar a vos mismo o a un tercero y ya le cambió la vida totalmente a una persona”.
Si bien trata de sobrellevar con optimismo su situación, apoyado en su novia Luz Peralta y en su familia, sobre todo su hermana, que es la que lo cuida, reconoce que a veces no es fácil. “Intento no darme por vencido. Muchas veces yo demuestro que estoy bien, pero capaz y de noche lloro un ratito, porque genera bastante impotencia no poder moverte de la cama, no poder hacer nada, pero después digo: ‘Voy a salir adelante, intentar mejorar, porque no me queda’”, afirmó y agregó que el apoyo de la gente es fundamental.
“Me ayuda bastante que la gente se pone en contacto conmigo y me dice que me admira mucho, me toma como ejemplo, entonces ahí yo también me motivó”, reconoció y agradeció que mediante polladas, rifas y una inmensa cantidad de ayuda pudo sobrellevar en su momento parte de su tratamiento médico, pero queda pendiente el proceso judicial y ese anhelo de pequeña justicia ante lo mucho que perdió.
“De momento estamos en la lucha en eso (aspecto judicial), porque la persona hasta hoy -casi dos años después- no aportó nada y nosotros tuvimos gastos bastante grandes, porque yo tuve que viajar a España incluso para seguir mi tratamiento allí, para conseguir un buen diagnóstico y para seguir con la denuncia”, explicó.
Finalmente, como mensaje no solo apeló a la conciencia de cada uno de no conducir estando alcoholizado, sino también pidió a los que vean que algún conductor tenga una actitud que crean temeraria o errante al volante, lo denuncien, ya tal vez de esa manera se pueda llegar a salvar una vida.