“La falta de lluvias en setiembre del año pasado tuvo un efecto dominó que obligó al retraso de los cultivos de soja y maíz; no obstante, la siembra de trigo debería arrancar en mayo si las condiciones climáticas se dan como uno espera. Pero hay cierta preocupación entre los productores, ya que de acuerdo a datos que manejamos podrían faltar semillas, atendiendo a que las heladas de agosto del año pasado golpearon muy fuerte”, explicó el profesional.
Área de siembra
En lo referente al área de siembra, si bien nuestro entrevistado explicó que hay un temor de que puedan faltar semillas, el profesional dijo: “El año pasado según estadísticas la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), se sembraron unas 400.000 hectáreas con un rendimiento promedio de 1.875 kilos por hectárea, creemos que la cantidad de hectáreas sembradas rondaría las mismas que el año pasado o tal vez un poco más, atendiendo que el precio internacional del trigo se presenta interesante, y además el productor maneja sus semillas de uso propio cuya cantidad no se tiene registrada, pero todo está en veremos.
Variedades nacionales
Finalmente, Alfonso Guerreros destacó que nuestro país cuenta con variedades desarrolladas en torno al Programa Nacional de Trigo ejecutado por Inbio, Ipta y Capeco, que son: la Itapúa 80, Itapúa 85, Itapúa 90, Itapúa 95 y la Canindé 31 tolerante a sequía”, finalizó.