El acto de consagración e imposición de manos estuvo a cargo del arzobispo metropolitano monseñor Edmundo Valenzuela, en presencia de familias y representantes de las parroquias donde estaban prestando servicios.
Sobre el acontecimiento, y refiriéndose a Pereira Azcurra, el arzobispo dijo que un nuevo sacerdote es un regalo de Dios y un signo de fe madura de un joven que ayudado por sus formadores del Seminario Mayor Nacional, desde el rector y el Equipo de Formadores, ha sabido colaborar con la gracia del llamado vocacional.
“La pascua nos habla de vida y de vida eterna. Un sacerdote es el servidor de esa vida y de la vida eterna”, indicó.
Resaltó que por la ordenación, el sacerdote es un servidor cualificado de la Iglesia. Está llamado a servir y a amar a sus hermanos y hermanas que el Señor Jesús les confía. Agregó que su salud física, psíquica y espiritual se une a su sabiduría intelectual y profesional, a la par de una virtud caracterizada por la santidad y vida apostólica. “Estos dones del Espíritu Santo le permiten al sacerdote ofrecer su vida para la evangelización y la difusión del Reino de Dios en la historia”, explicó.
Sobre la personalidad del consagrado resaltó que es un hombre elegido de entre los hombres. Vive la historia humana con el vaivén de la precariedad y de la pobreza de la gente. “Está animado por la celebración diaria de la Santa Misa y lleno del Espíritu Santo, comparte con sus hermanos y hermanas la oración, la caridad y la solidaridad con los pobres y necesitados”, sostuvo.
Aclaró que no es un superhombre. Tiene la debilidad y la fragilidad de todo ser humano, pero, sabe que la gracia de Cristo y los sacramentos tienen la eficacia sobre el pecado y el mal.
El diácono en transición hacia el sacerdocio está llamado a proclamar el evangelio, ayudar al párroco en la evangelización y celebrar algunos sacramentos.
Oración y colecta
Por otra parte, la Iglesia Católica invita hoy a la feligresía a orar por las vocaciones y sostener el seminario. Las donaciones se pueden hacer a la cuenta bancaria: Visión Banco: cuenta Arzobispado de Asunción. En moneda guaraní al Nº 90047258/5. En moneda dólares al Nº 4200368. RUC 80000457-4. Giros Tigo 0981 318540.