Farmacéutica alerta sobre circulación de ampollas falsificadas de midazolam

La farmacéutica Quimfa SA informó este domingo que en el mercado circulan ampollas falsificadas de midazolam, un sedante que se utiliza con mucha frecuencia en pacientes de coronavirus que están internados en unidades de terapia intensiva.

Diferencias entre la ampolla producida por Quimfa y la falsificada.
Diferencias entre la ampolla producida por Quimfa y la falsificada.Gentileza, Quimfa SA

La empresa emitió un comunicado en que informa sobre la circulación de estas ampollas falsificadas con características similares a las que fabrican en Quimfa, una farmacéutica paraguaya que produce este insumo.

En la nota de prensa se detallan las diferencias –cuatro en total– que se enumeran a continuación:

1. La ampolla de Quimfa tiene el nombre de Sendacor con el sello de marca registrada, es decir, lleva el símbolo de la R encerrada en círculo. El producto falsificado no tiene dicho símbolo.

2. El principio activo que es el midazolam se escribe correctamente con la letra “M” al final. El falsificado se escribe con “N” al final.

3. Los medicamentos de Quimfa llevan la inscripción “USO EXCLUSIVO IPS” en mayúsculas. El falsificado no tiene dicha inscripción.

4. Los medicamentos de Quimfa son estables y durante la manipulación para la administración al paciente no tienen un cambio de color, es decir, se mantienen incoloros. El falsificado presenta un color blanco al momento de la manipulación para la administración al paciente.

“Instamos a los familiares y profesionales de la salud a tomar las precauciones correspondientes sobre estos medicamentos, ya que se desconoce el daño que puedan causar a los pacientes con COVID-19”, indica la nota.

A las personas que tienen más información sobre estos productos falsificados o compraron las ampollas desconociendo estas imitaciones, la farmacéutica ofrece el número de teléfono (021) 289-4000 interno 418 y al (0984) 842-016 para hacer llamados de lunes a viernes, o también a través de las redes sociales con la identificación @QuimfaSA o al correo farmacovigilancia@quimfa.com.py.

“El departamento jurídico de Quimfa ya se encuentra trabajando en las medidas legales a fin de evitar este tipo de prácticas dañinas para la salud de las personas”, finaliza el comunicado.

El midazolam es una de las drogas más usadas en pacientes con COVID-19, cuyos familiares deben incluso comprarla en determinadas ocasiones por el desabastecimiento en los centros médicos de atención. Junto con el atracurio, es vital para que el enfermo pueda recibir asistencia mecánica a través de un respirador.

Su precio se disparó en ocasiones en los últimos meses por la falta de disponibilidad, lo que motivó incluso su compra en el mercado negro argentino, a través de la importación de contrabando desde ese país.

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