De acuerdo a la información brindada por los agricultores de esta colonia, el 90% de las frutas se envía directamente al Abasto Norte de la ciudad de Limpio, otra parte al Abasto de Asunción y locales de ventas distribuidos en los distintos puntos del área metropolitana y de San Pedro.
El joven productor Joel Rotela, encargado del puesto de venta de Santaní, comentó que sus padres disponen de una parcela de 40 hectáreas de plantación del producto, donde están involucrados numerosos parientes y vecinos afincados en el lugar y que su economía depende principalmente de la venta de este rubro.
Por otra parte, señaló que en diciembre del año pasado vendieron un poco más de 150.000 kilos de la fruta y este año ya alcanzaron unos 30.000 kilos, sin mencionar la tradicional venta por unidad que realizan con los clientes que se acercan en los locales improvisados.
Trabajo comunitario
También mencionó la importancia de trabajar en forma comunitaria con la familia y vecinos del lugar, que es la principal herramienta para salir adelante. Este sistema lo vienen utilizando hace más de 12 años para potenciar el desarrollo de los pobladores que integran el equipo de trabajo, añadió.
Sobre la fórmula que utilizan para poder producir durante todo el año, el joven manifestó que su padre, Héctor, es el encargado de dirigir todos los detalles en el control de la parcela y el cuidado de las plantas, para obtener el resultado deseado. “Actualmente estamos 25 familias involucradas en esta actividad agrícola, y cada año venimos consiguiendo un excelente resultado mediante el trabajo comunitario. Por eso estamos muy contentos de poder ofrecer nuestra producción durante todo el año a los clientes de San Pedro y la capital del país”, añadió el productor.