Exportador dice que Aduana revisó sus contenedores que llegaron con cocaína

Los 4.178 kilos de cocaína que llegaron a Holanda entre bolsas de soja salieron de un puerto de Paraguay en contenedores clasificados con canal rojo, es decir, de alto riesgo, y que entonces tuvieron que haber sido revisados minuciosamente por funcionarios de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA). El exportador compatriota cree que su envío fue contaminado en tránsito.

El contenedor  cargado en Mariano Roque Alonso con las bolsas big bag llenas de soja. También se ven el código escrito por la puerta y el precinto de seguridad colocado en Paraguay y que llegó alterado a Holanda.
El contenedor cargado en Mariano Roque Alonso con las bolsas big bag llenas de soja. También se ven el código escrito por la puerta y el precinto de seguridad colocado en Paraguay y que llegó alterado a Holanda.

Las cuatro toneladas de droga fueron incautadas el 28 de octubre pasado en el puerto de Róterdam, en Holanda, la principal provincia de los Países Bajos, en Europa.

Los panes de cocaína estaban ocultos en bolsas big bag de 1.500 kilos, cargadas originalmente con soja, y fueron hallados por el escuadrón HARC, que es una fuerza integrada por la Aduanas, Policía Portuaria, Ministerio Público y el Servicio de Investigación e Información Fiscal (FIOD).

En total, fueron detectados 2.096 kilos y 2.078 kilos, en los contenedores con códigos CMAU5537189 y TCNU2835107, que son dos de los 11 contenedores que albergaban 16 bolsas cada uno y que salieron el 27 de agosto de este año del Puerto Seguro Fluvial de Villeta.

La empresa exportadora fue Guaraní Business de Paraguay. La destinataria de la carga legal era la firma Alimentos Sudamericanos de Portugal, país al que justamente tenían que ir los contenedores después de su paso por Holanda.

Lacrados en Mariano Roque Alonso

El dueño de Guaraní Business, el paraguayo Rodrigo Emilio Montalva Agüero, de 39 años, explicó a ABC que venían enviando soja a dicho cliente portugués desde abril del año pasado.

De hecho, antes de este envío que llegó contaminado, habían mandado un cargamento idéntico de 11 contenedores.

Dos de ellos, coincidentemente, habían arribado a Portugal con rastros de haber sido abiertos. De hecho, parte de la carga de soja se perdió por la humedad que ingresó al contenedor, dijo Montalva, quien cree que aquella vez ya contaminaron en tránsito su envío.

Sobre esta última operación, que terminó con la incautación de droga, Montalva señaló que los 11 contenedores fueron cargados y precintados en el depósito de su empresa Guaraní Business, en Mariano Roque Alonso.

El exportador reveló también que una vez en el puerto, su carga fue seleccionada en el canal rojo, que es la clasificación que le da la Aduana a los envíos con perfil de riesgo.

Por ende, la propia Dirección Nacional de Aduanas (DNA) tuvo que haber revisado sus 11 contenedores, no solo documental, sino también físicamente.

Montalva entiende que si los funcionarios dejaron salir su carga del puerto fue porque verificaron todos los contenedores y no detectaron irregularidades.

El empresario también enseñó fotografías del momento en que los 11 contenedores fueron cargados y lacrados con el precinto de seguridad en nuestro país. También proporcionó las imágenes de cómo llegaron a Holanda.

Al menos estos documentos revelan que los dos contenedores que llegaron con la droga estaban completamente desordenados y que las bolsas big bag en las que había la cocaína fueron movidas de los palets sobre los cuales estaban acomodadas.

Precintos alterados

El director de Aduanas, Julio Fernández, dijo en la última semana a ABC que uno de los contenedores contaminados llegó a Holanda con un precinto distinto al original y que el otro contenedor con cocaína presentaba también una modificación en el número del precinto.

La ruta que siguieron los contenedores con soja incluyó las ciudades de Villeta (Paraguay), Montevideo (Uruguay), Santos (Brasil), Casablanca (Marruecos) y Róterdam (Holanda), donde se produjo la incautación. Sin embargo, el destino final era Lisboa (Portugal).

“Quien nada debe, nada teme”

“Quien nada debe, nada teme. Yo estoy a disposición de las autoridades. Soy el más interesado en que esto se aclare, porque de momento perdí a uno de mis mejores clientes”, manifestó Rodrigo Montalva.

Los 11 contenedores llenos de soja enviados por Guaraní Business a la empresa Alimentos Sudamericanos costaron 145.000 dólares.

Hasta ahora, el cliente portugués no pudo retirar la soja que compró de nuestro país.

Allanamientos

La Senad y el Ministerio Público allanaron el viernes último la casa de Montalva, en Asunción, y el depósito de la empresa Guaraní Business, en Mariano Roque Alonso.

El procedimiento fue efectuado por la unidad del fiscal antidrogas Carlos Alcaraz, ante quien Montalva se presentó en dos ocasiones previamente, pero el funcionario no lo recibió, según manifestó el empresario.

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