Al respecto refirió que quienes están a favor del juicio político, no pueden ser utilizados por aprovechadores para lograr el “salvataje”. Insistió en la necesidad de tener cuidado para no caer en manos de la politiquería barata y que por llevar adelante el mecanismo terminen beneficiando no solamente a la fiscal Quiñónez sino también a quienes “le salven”.
Villarejo recordó lo ocurrido la vez anterior en que se presentó un libelo acusatorio contra Sandra Quiñónez, una rara conducta de la mayoría de los diputados liberales.
Indicó que en aquel entonces estaba muy cercano el episodio de la acusación por parte de la fiscalía contra varios jóvenes liberales y se dispuso la prisión del presidente del PLRA Efraín Alegre. Sin embargo, pese a eso, solamente 10 de 29 diputados liberales apoyaron el juicio.
El diputado por PQ expresó que llamó mucho la atención aquella actitud. Indicó que ocupar la fiscalía implica el manejo de una enorme cantidad de funcionarios, además de tener el gran poder de coerción contra los ciudadanos.
Destacó que por eso el cargo de fiscal general del Estado es el segundo más poderoso del Paraguay después de la Presidencia de la República, ya que después del primer Mandatario no existe una persona con un cargo más poderoso en nuestro país.
Villarejo indicó que es enorme el poder que le da al Ministerio Público el diseño legal y constitucional del país. Por ese motivo, señaló que la persona que llega a ese cargo no debería tener excusas para encarar su labor con coraje, honestidad y transparencia, al margen de los mecanismos a través de los cuales obtuvo esa designación.