En una entrevista durante la feria, Fernández Vda. de Correa recordó que empezó al tejido de lana cuando tenía siete años. Desde entonces se dedica a la artesanía de lana “a mano”, lo que aumenta su valía en el trabajo cotidiano.
“Toda mi labor realizo en casa y los tejidos hago a mano. No tengo casa de negocios”, dijo la artesana, quien lleva toda una vida tejiendo.
Sus obras consisten en ponchos, frazadas, vichúes, boinas, jergas y abrigos para criatura y las realiza a mano. Tiene siete hijos -dos mujeres y cinco varones- quienes recibieron la educación mediante el trabajo artesanal.
En la actualidad, doña Fermina vive con uno sus hijos, Carlos Roberto Correa Fernández. Los demás ya formaron su propio hogar. La tejedora mostró su alegría y satisfacción porque en base a su trabajo artesanal pudo formar y educar a sus hijos.
En el acto oficial del Festival Ovecha Ragué, la intendenta Elvina González de Díaz (ANR) entregó una distinción de reconocimiento y consideró a doña Fermina maestra de los artesanos. También fueron distinguidos: la Estancia Santa Segunda, pionera en la producción ovina en San Miguel, y el reconocimiento póstumo recibió Silvio Lizza Jacquet, quien en vida fuera uno de los principales promotores y conductor del Festival Ovecha Ragué.
El evento folclórico culminó con éxito el domingo con una serie de actividades en la plaza San Miguel Arcángel.
El sábado a la noche, pese al frío intenso, tras dos años de pausa, se hizo la edición número 31 del Festival Ovecha Ragué de la Música y Artesanía.
En la apertura, las artesanas presentaron un cuadro alegórico del proceso de elaboración y tejido de lana, con el baile del ballet de la Escuela Municipal de Danza de San Miguel y animada por la banda de música Los Gauchos de San Juan. Las artesanas extendieron una enorme frazada en el escenario.
En el festival actuaron además: Marcelo Díaz y Sol Codas; Roscer Díaz y su grupo; M-Folk; Néstor Ló y los Caminantes y en el cierre Los Ojeda.
Los artistas deleitaron al público con sus repertorios de buena música, polcas y ritmos latinos. Hubo fiesta, demostración de talento y alegría durante la actividad misionera.