Cables robados: millonaria pérdida y 41.000 clientes de Copaco afectados

Este viernes fue allanada una vivienda en el barrio San Isidro, también conocido como “Pantanal”, en la ciudad de Lambaré, donde incautaron gran cantidad de cobre y otros elementos relacionados al robo de cables de Copaco, actividad ilícita que va en aumento y causa una pérdida mensual de G. 1.500 millones a la telefónica.

Allanamiento en vivienda donde se realiza reducción de cables robados.
Allanamiento en vivienda donde se realiza reducción de cables robados.

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Cinco personas fueron detenidas en la vivienda allanada en Lambaré donde presuntamente se realizaba la “reducción” de los cables hurtados en la vía pública. El procedimiento estuvo a cargo del Ministerio Público y la Policía Nacional.

Los intervinientes indicaron que los cables, en su mayoría, pertenecen a la telefónica Copaco y los malvivientes hurtan con el objetivo de vender el cobre en el mercado negro.

“Se trata de cables multipar subterráneos y otros que cuentan con diferentes características, así como su trazabilidad”, indica el jefe técnico de la central de Copaco de Villa Elisa.

Agrega que son cables de línea baja e internet que pertenecen a Copaco, al menos en su mayoría.

Entre los elementos incautados se puede contabilizar, hasta el momento, unos “300 pares” que deberían ser utilizados para 300 usuarios, mientras que cables con otras características serían para unos 2.000 clientes.

Los usuarios de Copaco quedan sin servicio luego de que los malvivientes se apropian de los cables, indican.

Villa Elisa, una de las principales ciudades donde hurtan cables

Desde marzo, en la ciudad de Villa Elisa trabaja un equipo de inteligencia para dar con los reducidores de cables robados, asegura el funcionario de Copaco David Domínguez.

Se estima que unos 41.000 clientes de la telefónica ya fueron afectados por el hurto de cables.

Por su parte, el presidente de Copaco, Rodrigo Ferreira, indica que este es el inicio de una serie de procedimientos en busca de los reducidores.

“Tenemos 41.000 clientes sin servicio por culpa de estos robos, lo que se traduce en la pérdida de más de 78.000 metros de cable, lo que suma más de G. 1.500 millones mensuales”, sostiene el titular de Copaco.

La solución es migrar a una nueva tecnología

Ferreira indica que la solución es cambiar de tecnología, ya que es difícil que se termine con los robos porque el cobre es muy bien comercializado y la vigilancia de todos los ductos es prácticamente imposible.

El perjuicio mayor se da con los cables subterráneos, donde se encuentran los de mayor calibre y mayor cantidad, entre mil y dos mil pares, mientras que los aéreos cuentan con 10 a 40 pares.

El cable aéreo es el que más se hurta, por la facilidad, pero el de mayor costo es el subterráneo.

“Si se corta un cable de 2.000 pares, eso afecta a 2.000 clientes. El cobre se comercializa a entre G. 50.000 y G. 70.000 el kilo y de 2 metros de cable ya se obtiene 1 kilo”, especifica el titular de la telefónica.

La zona más afectada es el área metropolitana

Desde marzo se intensificaron los robos en el área metropolitana, siendo la semana antepasada la que mayor cantidad de robos registró en los últimos tiempos.

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