La ruta asfaltada que une el distrito de San Miguel con sus compañías Arazapé y Hugua, en el departamento de Misiones, presenta un grave deterioro en gran parte de su trazado. A pocos kilómetros del casco urbano se observa un levantamiento de la capa asfáltica, lo que obliga a los conductores a desviarse al carril contrario para evitar daños a sus vehículos.
En otro sector, la calzada se encuentra totalmente cortada de un extremo a otro, prácticamente convertida en un camino de tierra. Esta situación representa un serio riesgo para transeúntes y automovilistas que circulan diariamente por la zona.
El problema se agrava durante la noche, ya que el tramo carece de iluminación adecuada. Los baches y cráteres se ubican en medio de la ruta y, ante la falta de visibilidad, pueden provocar accidentes de tránsito si no se conduce con extrema precaución.
Este camino tiene una extensión aproximada de 18 kilómetros. Originalmente era empedrado y en 2020 se concluyó su pavimentación asfáltica, inaugurada ese mismo año por el entonces presidente de la República, Mario Abdo Benítez.
La obra demandó una inversión de 20.694.623.438 guaraníes y estuvo a cargo de la empresa T&C S.A.
Pobladores y usuarios frecuentes del tramo señalaron que, poco tiempo después de su inauguración, comenzaron a registrarse deterioros en varios sectores. Según manifestaron, el daño sería consecuencia del tránsito constante de camiones de gran porte con sobrepeso.
Ante esta situación, los afectados solicitan al Ministerio de Obras Públicas una intervención urgente para la reparación de la ruta. Además, piden mayores controles sobre el peso de los camiones, ya que el incumplimiento de los límites establecidos acelera la destrucción de la capa asfáltica.