El conocido activista Teo Urbieta, quien decidió convertir su experiencia personal y profesional en una herramienta de transformación social, reflexionó sobre la situación de las personas con discapacidad y el difícil acceso a oportunidades laborales. En ese contexto, comentó que lanzaron reciente una empresa social que busca dar respuestas a esa necesidad: Inclu+.
Esta iniciativa ofrece servicio de consultoria en inclusión y gestión de la diversidad. Además, ofrecen servicios modulares para empresas que necesiten resolver aspectos puntuales y están abiertos a trabajar en alianza con otras consultoras que buscan incorporar la inclusión como parte de soluciones estratégicas.
“Soy una persona con discapacidad y activista por los derechos de las personas con discapacidad desde hace varios años, y al mismo tiempo tuve la oportunidad de desarrollarme en el sector privado y en el sector público. Inclu+ surge justamente de unir esos dos mundos: las necesidades reales de las personas con discapacidad y las necesidades concretas de las organizaciones”, explicó urbieta.
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La inclusión laboral en Paraguay, una deuda pendiente
Para Urbieta, el problema no es la falta de capacidad para generar inclusión laboralen el país, sino las barreras estructurales y culturales que persisten.
“Muchas veces la inclusión se aborda desde la buena intención, pero no desde la estrategia. Hay desconocimiento, miedo, falta de acompañamiento y, en el sector público, trabas estructurales que hacen que las normativas no se cumplan del todo”, afirmó.
El activista explicó que en el país la normativa existe pero no siempre se aplica plenamente. “La inclusión no falla por falta de talento, falla por falta de decisión y planificación”, remarcó.
Más que un enfoque técnico, Urbieta insistió en la dimensión humana del debate respecto al derecho a trabajar en igualdad de condiciones y a ser valorado por las capacidades, a no ser definido por las limitaciones. “Queremos demostrar que la inclusión bien hecha transforma organizaciones y sociedades”, expresó.
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Inclusión liderada por quienes la viven
En ese contexto, explicó que uno de los aspectos más significativos de Inclu+ es que está impulsada por personas con discapacidad. “No hablamos de inclusión desde la teoría, la vivimos”, sostuvo Urbieta.
En ese camino se sumó Larissa Areco, a quien describió como una mujer con discapacidad con “muchísimo talento y compromiso”. Para ambos, el proyecto no es solo una iniciativa profesional, sino una causa compartida.
“Desde el primer día Inclu+ me cambió la vida. Me permitió alinear lo que hago con lo que creo y con lo que quiero transformar”, expresó Urbieta. Según explicó, el verdadero impacto de las políticas laborales de inclusión se mide en las oportunidades concretas que se abren para otras personas.
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Cambiar la cultura, no solo cumplir normas
Ante quienes sostienen que el mercado paraguayo no está preparado para este tipo de propuestas, Urbieta responde con convicción que eso puede cambiar.
“Es cierto que no todas las organizaciones están listas, pero cada vez son más las que quieren hacer las cosas bien, medir impacto y dejarse sorprender. Nosotros creemos que el cambio ya empezó”, sostuvo.
En ese contexto, explicó que el objetivo de Inclu+ es sembrar inclusión en el ámbito laboral y expandir ese impacto en todo el país. “El talento ya está. Lo que falta es confianza, estrategia y decisión. La inclusión no es un riesgo, es una oportunidad”, concluyó.