Las permisionarias del Mercado Municipal Nº 1 reiteraron este sábado su pedido de mantenimiento urgente de las instalaciones del tradicional centro de comidas. Filtraciones en el techo, cañerías en mal estado, problemas eléctricos y ventanas clausuradas son algunas de las deficiencias que denuncian quienes trabajan allí desde hace décadas.
Según relataron varias trabajadoras, el deterioro de la infraestructura se arrastra desde hace años y se agravó en los últimos tiempos.
“El mantenimiento de las cañerías y los registros de agua es lo que más falta. También la remodelación luego es necesaria, porque el piso está todo roto”, comentó una de las trabajadoras para ABC TV.
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El problema del techo es uno de los reclamos más reiterados por todas las entrevistadas esta mañana. “El techo gotea en varios sectores y de repente chorrea. Hace tres años empeoró el problema del techo. Urgente necesitamos que se arregle”, señalaron.
“El calor es sofocante”
Las vendedoras también explicaron que muchas de las ventanas que antes tenían vidrios fueron reemplazadas por chapas o plásticos, lo que impide la ventilación.
“Las ventanas tenían vidrios que fueron reemplazadas por chapas o plástico que no pueden abrirse y el calor se volvió sofocante. No se hacen mantenimiento y en vez de reponer los vidrios, cerraron. El tufo es intenso cuando hace calor”, afirmaron.
Además, advirtieron que el deterioro también afecta la seguridad eléctrica. “Necesita que se arregle el techo y la parte eléctrica. Cuando hace mucho calor tenemos miedo por la precaria instalación”, señalaron.
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Municipalidad en quiebra
Los trabajadores aseguran que han realizado reclamos reiterados ante la administración e incluso ya llegaron los funcionarios municipales a tomar fotografías para evidenciar los daños.
“Se hacen reclamos, se mandan fotos, pero la Municipalidad está en quiebra. Los administradores piden, pero no tienen insumos, no pueden hacer nada ellos mismos”, lamentaron.
Algunos permisionarios llevan décadas trabajando en el lugar y aseguran que el problema es histórico. “Hace 36 años trabajo acá y desde que vine el problema es el mismo, son décadas de este problema”, contó una de las cocineras.
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Suba del combustible presiona costos
Los trabajadores del Mercadito también mencionaron el impacto del aumento del combustible en el costo de los alimentos, aunque aseguran que intentan mantener los precios lo más bajos posible para no perder clientes.
“Por el momento aún no subimos mucho los precios porque la gente humilde trabajadora viene acá. G. 1.000 más o menos subimos, así no sienten tanto”, explicaron.
Los permisionarios señalan que su público principal es gente trabajadora que busca comida accesible. “El sueldo no sube y es una estafa que suba el combustible”, afirmó otra vendedora.
Actualmente, los precios de los platos se mantienen relativamente bajos dentro del mercado. Según indicaron, medio plato cuesta entre G. 14.000 y 16.000, dependiendo del menú. Mientras que un plato entero va desde G. 18.000 hasta G. 25.000.
“Tenemos que tratar de mantener los precios o si no, no hay venta”, señalaron. También explicaron que monitorean constantemente los costos de los ingredientes y buscan ofertas.
A pesar de las dificultades, las vendedoras indicaron que el movimiento comercial se mantiene. “Gracias a Dios no nos quejamos del movimiento, se salva”, concluyeron.