La familia de Renato Rojas Talavera expresó su dolor y dejó planteados varios interrogantes sobre las afirmaciones realizadas durante el juicio acerca de la salud del niño, luego de que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dejara firme la absolución de la médica Laura Sena.
Tras la conclusión del proceso judicial, su familia decidió hacer pública una carta para expresar su posición y las preguntas que aún mantiene sobre lo ocurrido. Renato tenía dos años cuando falleció, en agosto de 2019.
En el documento, Carmen Romero, abuela de Renato, cuestiona afirmaciones escuchadas durante el juicio, entre ellas que el niño tenía una cardiopatía incompatible con la vida, que no sostenía la cabeza o que podía presentar un síndrome.
“¿En qué evidencia se sustentaron esas conclusiones?”, plantea la familia, que sostiene que algunas de las personas que realizaron esas afirmaciones nunca atendieron ni examinaron personalmente al niño.
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Los informes médicos que menciona la familia
La carta también hace referencia a profesionales que realizaron el seguimiento de Renato, como su cardióloga Renee Szwako, la doctora Leticia Gutiérrez y su pediatra, Dr. Antonio Arbo.
La familia sostiene que las evaluaciones médicas que conoció no describían una condición cardíaca de extrema gravedad y cuestiona cómo una situación de ese tipo no habría sido advertida durante los controles del niño.
“No pretendemos saber más que los médicos. Pero creemos que ningún título, cargo o prestigio profesional puede estar por encima de la evidencia. Toda afirmación sobre la salud de un niño debe poder demostrarse”, expresa Romero.
“No buscamos venganza”
La familia aclara que sus cuestionamientos no constituyen un pedido de revisión del fallo, debido a que el proceso judicial ya concluyó. Sin embargo, sostiene que Renato merecía una nueva valoración de las evidencias ante otro tribunal.
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En la carta, Romero sostiene que su familia debe mantener viva su memoria. “No buscamos venganza”, aclara.
La abuela concluye su documento con un resumen del reclamo de la familia: “No miren solamente el expediente. Miren al niño. Miren a Renato”.