En el acta de imputación formulada por el Ministerio Público contra el expresidente de Petropar, Eddie Jara, la ministra de la Juventud, Salma Agüero, aparece mencionada dentro del apartado de operaciones financieras e inmobiliarias investigadas.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía (encabezada por la agente fiscal Yeimy Adle), en junio de 2021 Salma Agüero adquirió un inmueble perteneciente a Eddie Jara por un valor superior a los 450 millones de guaraníes.
La secretaria de Estado aclaró los pormenores de la transacción comercial realizada en 2021, cuando tenía 22 años, y sostuvo que la operación es “totalmente trazable bancariamente”.
Según explicó la titular de la Juventud, el negocio inmobiliario se gestó de forma particular a través de un agente del rubro y antes de que ella ejerciera funciones directas en la administración pública. “A la hora de hacer la escritura pública es que yo me percato que es de Eddie Jara esa propiedad”, manifestó.
Agüero detalló que la adquisición no fue al contado, desmintiendo versiones que indicaban un desembolso único de gran volumen.
Precisó que la compraventa contempló una seña inicial aproximada de 45 millones de guaraníes, una entrega mediante un cheque del Banco BASA por 154.980.000 guaraníes y el saldo remanente estructurado en 18 cuotas de 13.900.000 guaraníes.
Respecto al origen de los fondos para el pago de los compromisos bancarios y las cuotas de la hipoteca, la ministra remarcó que provenían exclusivamente de su gestión en el ámbito privado dentro de las empresas de su familia.
“En esa época yo ya ganaba más de 40 millones mensuales por administrar propiedades de mi familia y empresas familiares. Los 4 millones que se menciona como salario sí era un salario en una fundación donde yo trabajaba, que era un ingreso extra aparte del ingreso mayor que yo percibía”, aseveró.
Añadió que en ese momento ya contaba con sus liquidaciones de IVA e IRP al día que la respaldaban como sujeto de crédito bancario.
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Asimismo, hizo hincapié en el origen del capital de su entorno familiar y su distanciamiento con contrataciones públicas: “En esa época yo no estaba en la función pública, yo no era funcionaria pública. Ni tampoco mi familia, nunca fueron ni son funcionarios públicos, tampoco hay negocios con el Estado. Son fondos netamente privados, trazables, comprobables”.
El paso a la función pública: “Un apostolado”
Al ser consultada sobre el contraste de sus ingresos actuales con lo que percibía anteriormente en el sector privado, la ministra afirmó que asumir el cargo estatal implicó una decisión orientada a la vocación y no al beneficio económico, señalando que en el ámbito privado sus ingresos superaban lo que cobra hoy.
“Para mí el servicio público y la política es eso; justamente es un apostolado para mí. Yo no como gracias a la función pública. Yo siempre tuve buenos ingresos, gracias a Dios, con el trabajo privado de mi familia”, enfatizó la ministra.
Agüero añadió que su trayectoria en el liderazgo estudiantil motivó su incursión en la política y rechazó la idea de haberse sumado al Gobierno para enriquecerse: “Yo no entré a la función pública para poder vivir a costa del Estado. No me iba mal con el trabajo que yo estaba haciendo en el sector privado. Para mí siempre la función pública significó servirle a la gente”.
Declaración como testigo y venta posterior
Sobre las investigaciones en curso contra el ex titular de la petrolera estatal, la funcionaria indicó que ya prestó declaración ante las autoridades judiciales meses atrás, donde acercó los comprobantes e instrumentos financieros correspondientes.
“Yo fui llamada a testificar hace unos meses en esta investigación contra el señor Eddie Jara. Me fui en calidad de testigo y me hicieron todas estas consultas, llevé todas las documentaciones que respaldan mis ingresos”, puntualizó.
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Respecto al destino final del inmueble, Agüero confirmó que la propiedad ya fue revendida a un tercero una vez cancelada la garantía hipotecaria, siguiendo la dinámica de inversiones inmobiliarias que solía realizar en el sector privado.
Ante la posibilidad de auditorías sobre sus bienes o su patrimonio, la secretaria de Estado remató: “Quiero decir que me hagan todos los exámenes de correspondencia que quieran. Yo estoy absolutamente y totalmente tranquila. Fue una operación trazable, transparente y no tengo nada que ocultar”.