Monseñor Gabriel Escobar mencionó que, muchas veces, se pretende esconder numerosas matufias y acuerdos deshonestos en los tres poderes del Estado, como las licitaciones amañadas para favorecer a unos pocos a costa de seguir desangrando al pueblo, que llevó a sus autoridades a ocupar dichos cargos, esperanzado en encontrar una mejor calidad de vida.
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Sin embargo, nos fallaron los que dicen ser representantes del pueblo, enfatizó el obispo.
Las compras de votos o el tráfico de influencias denotan que el dinero ocupa el primer lugar en el corazón de las autoridades. Estas condenables acciones les permiten adueñarse de lo que pertenece al pueblo paraguayo, como el seguro social o la jubilación, cuya seguridad hoy está en duda para los pensionados, señaló.
Monseñor Escobar mencionó además el pésimo servicio del transporte público y las odiosas reguladas. Recordó lo ocurrido ayer, sábado, cuando las personas fueron condicionadas a viajar como animales en camiones de carga ante la falta de colectivos.
Destacó también la falta de medicamentos en los hospitales, la inexistente reforma agraria campesina, los kits escolares que aún no llegan a varias escuelas y el miserable salario que reciben muchas personas.
Presidente huye de sus compromisos
En varias ocasiones, las autoridades municipales, departamentales y nacionales son reacias a dar explicaciones al pueblo sobre los problemas sociales que surgen, por miedo a enfrentar sus errores o pecados personales, señaló el religioso.
Monseñor Escobar insistió sobre los continuos viajes al exterior del presidente Santiago Peña. Afirmó que prefiere viajar fuera del país para huir de los compromisos asumidos, haciendo que los problemas se agudicen cada día más en áreas tan sensibles como la salud y el trabajo.
“¿De qué nos vale crecer en la macroeconomía si en la microeconomía las personas no pueden llegar dignamente a fin de mes por la falta de dinero?”, cuestionó.
Deudas con los ciudadanos
El obispo criticó además la falta de una justicia rápida, pronta y accesible en nuestro país, y dijo que esta es la enorme deuda del Poder Judicial con la ciudadanía. Señaló también el mal servicio en varias instituciones públicas, donde, según dijo, se llega al colmo de convertirlas en un “spa de belleza” debido a la pérdida de decoro y respeto al público.
Los legisladores tampoco quedaron fuera de la crítica realizada por monseñor Escobar. El obispo subrayó que se encargan de elaborar normas y leyes que imponen cargas a los demás, pero que no son capaces de cumplirlas ellos mismos.
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Finalmente, el obispo pidió que los paraguayos nos ayudemos entre todos para construir un país más justo y solidario con los más vulnerables y pobres, al tiempo de ser luz de esperanza, comprometiéndonos a vivir una verdadera vida cristiana, destacando la justicia, la paz y la libertad.
Bendición de palmas
En esta comunidad chaqueña la actividad religiosa del Domingo de Ramos, con la cual se da inicio a la Semana Santa, se realizó con la bendición de palmas a cargo del obispo, para luego peregrinar hasta la catedral, erigida en la cima de uno de los cerros menores de la población.
Los fieles, con las palmas ya bendecidas, procedieron a ascender lentamente al son de cánticos hasta la catedral, ubicada en la cima del cerro. Allí participaron de la celebración central presidida por monseñor Escobar. Se pudo notar la presencia de numerosas personas durante los actos religiosos.