Hace algunos años, la compra de Parmalat por parte de Lactalis —líder dentro de la industria láctea— no significó borrar marcas históricas, sino integrarlas a una lógica global con lectura de mercado local. Rafael Pineda, Director General de Lactalis Paraguay, lo resume de esta forma: “La filosofía del grupo es siempre estar cerca del mercado local”.
Para Pineda, el diferencial del grupo no está en cambiar etiquetas, sino en fortalecer la industria. “Si consumís en tu casa el yogur de tu niñez y eso tiene un valor para vos, Lactalis no viene y te cambia la marca, sino que le agrega calidad”, afirma. El objetivo, dice, es otro: “Cuando adquiere una industria, el objetivo del grupo es hacerla más eficiente y mejorar la calidad, manteniendo un precio justo para el consumidor”.
Esa lógica se ve en la operación de Paraguay con la convivencia de muchas marcas internacionales y locales del grupo, como sucede entre Parmalat y San Loren. Pineda define a esta última como una marca local muy fuerte y preferida por el consumidor desde hace varias décadas. “San Loren es nuestra marca más conocida a nivel local y Parmalat la marca de leches más reconocida en el mundo”, subraya.
El respaldo de un gigante global
Según informes corporativos, Lactalis a nivel global supera los € 30.000 millones de facturación anual, cuenta con alrededor de 266 plantas en 50 países, comercializa productos en 150 mercados y emplea a 85.500 colaboradores.
Ese tamaño explica buena parte de la propuesta de valor que baja a las filiales: escala, procesos, marcas y capacidad de inversión. En el plano global, el grupo se apoya en marcas como Président, Galbani, Parmalat y Kraft, y en una política de adquisiciones que fortaleció su presencia en distintos mercados competitivos.
La adquisición de Parmalat en 2011 fue uno de los hitos decisivos de esa expansión. Más recientemente, Lactalis avanzó con el negocio de yogures de General Mills en Estados Unidos y con el acuerdo para adquirir negocios de Fonterra en Oceanía y otros mercados, reforzando su alcance internacional.
Paraguay: mercado de calidad, planta estratégica
Pineda resalta que Paraguay es un mercado con ubicación estratégica y una buena disponibilidad de materia prima de calidad. En ese escenario, la filial local gana peso porque cuenta con una planta de primer nivel y forma parte del entramado industrial del grupo, con planes de inversión orientados al mercado local, pero también con el objetivo de consolidarse como hub de exportación.
“Paraguay es un país de alto potencial y eso es importante para el grupo”, sostiene. Y añade una frase que sintetiza el valor simbólico y operativo de esa presencia: “Que sea uno de los 50 países con una planta de un grupo líder mundial como Lactalis fortalece su posicionamiento ante grandes empresas e inversores internacionales”.
Ese lugar dentro de la red industrial implica una vara más alta en seguimiento, comparación y estándares. También cambia la naturaleza del negocio local, ya que no se trata solo de comercializar, sino de producir, invertir y ganar capacidad para abastecer a más mercados.
Crecimiento e inversión: la base industrial del salto
De acuerdo con datos compartidos por la empresa, se observa una operación en expansión. Lactalis Paraguay reporta 70% de crecimiento en facturación en los últimos tres años y US$ 10 millones en inversiones en ese mismo período.
Asimismo, la compañía indica que está ejecutando inversiones estratégicas para duplicar la capacidad en cartones asépticos (envase multicapa para preservar alimentos durante meses a temperatura ambiente sin conservantes ni refrigeración) y triplicar la capacidad en productos frescos. Esta es una señal concreta de fortalecimiento industrial, no solo a nivel comercial.
Pineda vincula ese esfuerzo con una idea recurrente en su gestión: la calidad no debe verse como un gasto adicional. “La calidad no es un factor de costo”, afirma, al explicar que una operación eficiente permite sostener mejor producto, mejor servicio y una propuesta más competitiva.
Para el mercado paraguayo, ese punto es relevante porque muestra una apuesta de mediano plazo, es decir, más capacidad instalada, más consistencia operativa y mejores condiciones para crecer en el mercado interno y afuera.
Portafolio: volumen, salud y marcas de valor
El portafolio local combina categorías de consumo masivo con productos de mayor diferenciación. Entre los principales productos que la empresa identifica en Paraguay figuran la Leche Entera Parmalat (señalada como la de mayor facturación), Parmalat Zero (0% grasas y 0% lactosa), cremas de leche regular y light, chocolatadas y bebidas Parmalat, Whey Fit Parmalat, quesos y mantecas Président, además de nutrición infantil con marcas como Alula, Celia e Infacare.
La lectura de negocios detrás de ese mix para la empresa es clara, buscando sostener volumen, pero también empujar líneas con más valor agregado para públicos objetivos. Pineda pone como ejemplo Parmalat Fit, que describe como “una bebida proteica, sin lactosa, para que te caiga liviana; no tiene adición de azúcar y es bajísima en grasas totales”.
De cara a 2026, la firma anticipa más foco en esa dirección. “Va a ser un año importante para las exportaciones y también para el desarrollo de líneas saludables como Parmalat Zero, Parmalat Fit y otros productos importados de la marca Président”, señala.
Exportaciones y escala regional desde Paraguay
El avance exportador aparece como uno de los ejes más relevantes del momento actual de la filial. Según la empresa, Lactalis Paraguay ya exporta a Chile y proyecta extender envíos a otros países de la región.
Pineda confirma esa línea y menciona aperturas previstas hacia Uruguay, Argentina y Bolivia. “Estamos exportando a Chile varias líneas, principalmente de bebidas frutales y chocolatadas”, comenta, en un marco que define como “un muy buen momento” para la operación local.
Más allá de los destinos puntuales, un dato destacable es que la planta paraguaya empieza a operar como plataforma regional dentro de una red multinacional. Eso exige capacidad, continuidad y estándares consistentes, pero también abre una oportunidad concreta: producir desde Paraguay para una escala mayor.
Gestión interna con mirada externa
Pineda también describe una dinámica de seguimiento permanente con otras operaciones del grupo en América Latina. La filial paraguaya no trabaja como una unidad aislada: reporta resultados, comparte aprendizajes y compara desempeño con plantas de la región, lo que acelera la curva de mejora en procesos, mantenimiento y gestión.
Esa integración regional se vuelve especialmente relevante en una industria como la láctea, donde la consistencia del producto y la continuidad del abastecimiento son tan importantes como el precio. En ese sentido, la escala global de Lactalis funciona como una ventaja concreta para la filial local, ya que permite acceder más rápido a prácticas, tecnología y experiencia acumulada en otros mercados.
El directivo insiste en que esa transferencia de conocimiento no reemplaza el criterio local, sino que lo fortalece. La lectura del consumidor paraguayo, la adaptación del portafolio y el arraigo de marcas como San Loren siguen siendo parte del corazón del negocio. Lo que cambia es la capacidad de ejecutar con una estructura industrial más robusta.
Calidad, talento y estándares de grupo
En la entrevista, Pineda resume los valores del grupo en tres conceptos: “ambición, compromiso y sencillez”. En la práctica, eso se traduce en una cultura operativa basada en mejora continua, formación y disciplina industrial.
El director general destaca que la empresa trabaja con intercambio técnico entre plantas, visitas de especialistas y capacitación del equipo local, en un esquema de aprendizaje permanente. También subraya que la mano de obra formal es especialmente valorada dentro de la organización.
Otro punto clave es el estándar interno. Según explica, la filial cumple la regulación local, pero además incorpora lineamientos y exigencias del grupo, muchas veces alineados con prácticas europeas. Para una operación con ambición exportadora, ese salto de estándar es parte de la competitividad.
Ambiente y hoja de ruta 2026
La agenda ambiental también gana espacio en la operación local. Lactalis Paraguay cuenta con un lavador de gases para proteger el medioambiente y trabaja con recicladoras certificadas, en línea con un enfoque de economía circular.
Igualmente, Pineda agrega que la planta impulsa jornadas ambientales e iniciativas de reutilización de empaques con participación de colaboradores y familias. “Traemos prácticas internacionales, donde son muy exigentes con ese tema”, dice, en referencia al aprendizaje que llega desde otras operaciones del grupo.
Con ese marco, la proyección de la filial para este año es explícita. “Para el 2026 estamos pensando en seguir el crecimiento a doble dígito”, adelanta Pineda. La apuesta combina consolidación exportadora, desarrollo de líneas saludables y fortalecimiento de una base industrial que hoy ubica a Paraguay en un lugar más relevante dentro del mapa de Lactalis.
En esa línea, Pineda sintetiza el propósito que guía a la filial local: “En Lactalis Paraguay, nuestro propósito es nutrir el futuro, apoyando la producción local y ofreciendo productos de calidad que acompañen a las familias, impulsando prácticas sostenibles y oportunidades para nuestra gente. Así, cada paso que damos fortalece no solo a la industria láctea, sino también al futuro de la región”.