Hace cinco años, buscar un desarrollador en Asunción era una tarea relativamente acotada. Hoy, esa misma búsqueda puede extenderse meses, involucrar a headhunters internacionales y terminar con una oferta que supera con creces el presupuesto original. El talento tecnológico se convirtió en el activo más disputado del mercado laboral paraguayo.
La transformación digital dejó de ser un proyecto de las áreas de IT para instalarse como prioridad estratégica en toda la organización. Banca, retail, logística, salud y servicios compiten hoy por los mismos perfiles, en un escenario donde quien no digitaliza, pierde terreno.
Demanda que supera la oferta
El fenómeno es claro: la necesidad de talento especializado avanza mucho más rápido que la capacidad del mercado para generarlo. Cada nueva ola tecnológica —cloud, inteligencia artificial, ciberseguridad— abre decenas de posiciones que el sistema educativo tarda años en poder cubrir.
ABC Negocios conversó con Cristian Mixco, Experis Manager de ManpowerGroup, quien dejó algo claro en la conversación: “Hoy el desafío no es solo encontrar talento, sino atraerlo, desarrollarlo y retenerlo en un contexto donde la competencia es cada vez más global”.
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Los perfiles más buscados, a criterio de Mixco, incluyen desarrolladores full stack, especialistas en cloud, ingenieros de datos, expertos en ciberseguridad y profesionales en inteligencia artificial.
“Cubrir esas posiciones implica sortear tres obstáculos simultáneos: la velocidad de evolución tecnológica, la escasez de experiencia práctica en proyectos complejos y la competencia de empleadores del exterior”.
La brecha de la educación
El sistema universitario ofrece bases sólidas, pero el mercado exige algo diferente: profesionales que puedan sentarse el primer lunes y generar impacto desde la semana uno. Esa distancia entre el aula y la operación real es, hoy, uno de los cuellos de botella más críticos del ecosistema tech local.
Más allá del dominio técnico, las organizaciones priorizan adaptabilidad, trabajo en equipo y pensamiento crítico. No alcanza con saber programar: hay que poder resolver, comunicar y liderar en entornos de alta incertidumbre, sostiene Mixco.
El especialista señala que este escenario está impulsando una transformación en los modelos de formación, donde el aprendizaje continuo y la experiencia práctica pasan a ser el núcleo del desarrollo profesional.
La reinvención de la educación
Universidades y centros de formación comenzaron a mover el tablero. Bootcamps intensivos, certificaciones específicas y alianzas con el sector privado son las respuestas que están tomando forma. Pero el principal enemigo sigue siendo el tiempo: la tecnología cambia más rápido que los planes de estudio.
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El factor remoto
El trabajo remoto redibujó el mapa, comenta Mixco. Un desarrollador en Asunción puede hoy trabajar para una fintech en Miami sin moverse de su casa, cobrar en dólares y participar en proyectos de escala global.
Para el profesional, esta es una oportunidad extraordinaria. Para la empresa local que intenta retenerlo, es una presión constante sobre sus estructuras salariales.
Las organizaciones que logran fidelizar a sus equipos no lo hacen solo con dinero. La flexibilidad laboral, los planes de carrera, la cultura organizacional y el propósito del negocio pesan cada vez más en la ecuación. “El talento tecnológico busca compensación competitiva, pero también proyectos desafiantes y espacios donde pueda evolucionar constantemente”.
Reconversión laboral, la puerta que se abre
Un fenómeno que gana terreno es la reconversión laboral. Profesionales de otras industrias (contadores, comunicadores, administradores) están ingresando al mundo tech a través de procesos de capacitación intensiva, y lo hacen con un diferencial que los perfiles puramente técnicos no siempre tienen: visión de negocio, experiencia en gestión y conocimiento sectorial.
Análisis de datos, soporte tecnológico, gestión de proyectos y desarrollo junior son los puntos de entrada más frecuentes para quienes buscan reinventarse profesionalmente.
“Desde Experis vemos que la reconversión laboral ya no es una excepción, sino una de las principales respuestas frente a la transformación del mercado de trabajo”, manifestó Mixco.
En un mercado donde el conocimiento técnico tiene una vida útil cada vez más corta, la capacitación continua dejó de ser un beneficio para convertirse en condición de supervivencia.
Las empresas que instalan una cultura de aprendizaje permanente, con programas de reskilling y upskilling, son las que logran construir equipos más resilientes y reducir su dependencia del mercado externo. La guerra por el talento tech se intensifica y exige creatividad e innovación en las empresas para captar talento, implementar procesos de transformación digital y competir globalmente.