Seis de los diez peores ecosistemas para emprender a nivel global están en América Latina y el Caribe

Imagen producida con IA sobre los desafíos del emprendimiento en Latam.

Latam produce emprendedores en gran volumen, pero pocos sobreviven, fue el hallazgo del Global Entrepreneurship Monitor 2025/2026, el estudio de emprendimiento más grande del mundo que investigó a 160.000 personas de 53 países.

Cada semana, en los mercados y bahías de Guayaquil, en los locales comerciales de Santiago, Buenos Aires, Bogotá, en las zonas industriales de Querétaro o Monterrey, alguien abre un negocio.

En Chile, Guatemala y Ecuador, uno de cada cuatro adultos está actualmente iniciando o gestionando una empresa. América Latina expande la actividad emprendedora, sin embargo el problema viene el día después: pocos sobreviven, el entorno que rodea a un emprendimiento importa tanto como el negocio mismo.

Los hallazgos del estudio, que no incluyen a Paraguay, destacan un crecimiento acelerado en el emprendimiento a nivel global, el 84% de los emprendedores se encuentra en etapa temprana y toman en cuenta los impactos sociales y/o ambientales para sus decisiones comerciales.

Las barreras estructurales persisten: en 36 de 53 economías estudiadas el acceso al financiamiento es insuficiente y la educación en la etapa escolar sigue siendo la peor calificada en 33 países.

Por quinto año consecutivo los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están valorados como el entorno más favorable para emprender un nuevo negocio, Lituania lidera en Europa (3) y 7 de los 10 primeros puestos se distribuyen en Asia.

Chile al frente, destaca en IA pero sin margen

Con un índice de 4.6 (que mide 13 condiciones estructurales del ecosistema emprendedor en una escala de 0 a 10), Chile se ubica como el mejor posicionado de la región y en el puesto 27 global. Pero ese liderazgo llega con una bandera roja: el puntaje cayó respecto al 4.9 que obtuvo en 2024, y diez de las trece condiciones evaluadas empeoraron.

La mayor caída de Chile se registró en política fiscal: el puntaje de Government Policy bajó de 6.5 a 5.3. Sin embargo, brilla en infraestructura física (puesto 10 del mundo) y mostró un salto notable en conciencia sobre inteligencia artificial: de 4.3 a 6.1 en el indicador de adopción de IA, lo que lo ubica entre las economías más activas fuera de Europa en este rubro.

La trampa del arranque sin ruta

El dato más revelador del informe no es quién emprende, sino quién sobrevive. Ecuador, Chile y Guatemala figuran entre las seis economías del mundo como mayor actividad de emprendimiento, más de uno de cada cuatro adultos está activo en etapa temprana.

Pero en esos mismos países, la proporción de empresas consolidadas, con más de 3.5 años de operación, es apenas una fracción de las que nacen.

“Muchos negocios están naciendo, pero muy pocos sobreviven el tiempo suficiente para alcanzar empleo duradero, innovación y capacidad exportadora”, señala el informe. La causa no es la falta de ambición: son los déficits en acceso a financiamiento, eficiencia regulatoria y desarrollo de habilidades.

El eterno problema del financiamiento

Si hay un denominador común en los países de la región, es la debilidad estructural en el acceso al capital. Ecuador, pese a mejorar su puntaje general en cantidad de emprendimientos y escalar desde el puesto 50 al 42 en el ranking, ocupa el lugar 51 de 53 en las dimensiones de financiamiento emprendedor.

Brasil enfrenta la misma restricción: solo tres de sus 13 condiciones superan el umbral de suficiencia, y el acceso al crédito para startups está entre sus peores indicadores.

México cayó al puesto 43 con un índice de 4.0. Los expertos nacionales relevados por GEM colocan a la educación emprendedora escolar en el puesto 46 del mundo, y dos de sus indicadores de política pública están entre los diez peores del ranking global.

Argentina mejora y destaca por la educación emprendedora

En un contexto de ajuste fiscal y desregulación bajo el gobierno de Javier Milei, Argentina registró la única mejora sostenida de la región: pasó de 4.0 a 4.2 y escaló al puesto 39, continuando una tendencia positiva desde 2022. El avance se explica, en parte, por las mejoras en facilidad de entrada al mercado (puesto 11 del mundo) y en educación universitaria emprendedora.

El financiamiento emprendedor, los programas de gobierno y las condiciones de política tributaria siguen siendo una traba. “El capital es el cuello de botella”, reconocen expertos consultados por el GEM.

Costa Rica: la caída más pronunciada

De todos los países, Costa Rica registra el deterioro más significativo: bajó del puesto 43 al 50 en un año, con un índice que pasó de 4.0 a 3.8. Once de sus 13 condiciones empeoraron, y la caída más abrupta fue en regulación de entrada al mercado: de 4.5 a 3.8.

Solo la condición de infraestructura física supera el umbral mínimo. La paradoja: los emprendedores costarricenses muestran alto compromiso con sostenibilidad (6.5) e inteligencia artificial (5.9), pero operan en un ambiente institucional que los penaliza.

La brecha entre emprender y escalar

La región tiene un problema sistémico, no de escasez de ideas o de voluntad emprendedora. América Latina produce emprendedores en grandes volúmenes que rivalizan con cualquier región del mundo. Lo que no produce son las condiciones para que esos emprendedores escalen, innoven y generen empleo de calidad.

Por ello el entorno que rodea a un negocio importa tanto como el negocio mismo. En una región donde solo 16 de 53 economías globales cumplen con las condiciones mínimas de ecosistema, y ninguna de ellas está en América Latina, la conversación sobre competitividad regional tiene que incluir, necesariamente, al Estado que es el que abre o cierra las posibilidades para que el emprendimiento sea exitoso y escale.

Lo
más leído
del día