Cordillera factura en dólares lo que nadie puede ver: una planta que no fabrica autos, ni ropa ni alimentos, procesa cómputo. En Valenzuela, la canadiense HIVE Digital Technologies enciende 100 megavatios (MW) más.
HIVE, que cotiza en NASDAQ y en la Bolsa de Toronto (TSX), ya operaba un campus en Yguazú que con sus tres fases completas alcanza los 400 MW de capacidad hidroeléctrica.
HIVE no es una recién llegada al negocio. Nació en 2017 como HIVE Blockchain Technologies y fue la primera minera de criptomonedas en cotizar en una bolsa de Norteamérica, en la Bolsa de Toronto; en 2021 sumó NASDAQ.
El quiebre llegó en 2022 cuando se volvió obsoleta una buena parte de su flota de minado y la respuesta de la compañía fue reinventarse hacia el bitcoin y la inteligencia artificial, un giro que en 2023 terminó con el cambio de nombre a HIVE Digital Technologies. Paraguay entró en ese nuevo mapa en 2024, primero con Yguazú y después Valenzuela.
Dos variables, una ecuación
La lógica combina dos factores: acceso a líneas de alta tensión y energía hidroeléctrica a precio competitivo. Para una empresa que cotiza en bolsas internacionales, el criterio ambiental, social y de gobernanza (ESG) ya no es un accesorio de marketing, sino una condición para acceder a capital internacional.
La planta incorpora refrigeración líquida, lo que multiplica la densidad de cómputo por metro cuadrado y estira la vida útil de los equipos. HIVE apunta a un factor de disponibilidad, apoyado en la conexión directa a la red de transmisión nacional.
Del bitcoin a la nube de IA
El negocio inicial de HIVE en Paraguay es la validación de transacciones de bitcoin, con una meta corporativa de escalar a 35 exahashes por segundo (EH/s) en 2026. Pero la apuesta de fondo va por otro lado.
La infraestructura modular de Valenzuela permite redirigir capacidad hacia Buzz HPC, la división de HIVE que alquila GPUs Nvidia H100 y A6000 a empresas que entrenan modelos de inteligencia artificial. Contar con ese cómputo en suelo paraguayo reduce las latencias frente a servidores en Norteamérica o Europa, un argumento que empieza a pesar para desarrolladores locales y regionales.
La factura que pesa: US$ 350 millones
El desembarco de HIVE es parte de un sector de consumo intensivo especial que la ANDE regula desde hace tres años y que hoy agrupa a 41 empresas, con una demanda conjunta de 943,8 MW, cerca del 13,5% de la energía que le corresponde a Paraguay de Itaipú. Para 2026, la ANDE proyecta ingresos por US$ 350 millones provenientes de este grupo, un 18,6% más que el año anterior.
Pero no todos festejan del mismo modo. La última suba tarifaria del sector, de entre el 10% y el 16%, generó fricción: Fernando Arriola, director de la Cámara Paraguaya de Fintech, advirtió que el ajuste puede dejar el costo de la energía en Paraguay por encima del que pagan las mismas empresas en Estados Unidos, con el riesgo de frenar nuevas inversiones.
Ese es el nudo que HIVE deberá sortear en Valenzuela: mantener rentable una planta expuesta tanto a la volatilidad del bitcoin como a la de una tarifa regulatoria que todavía se está terminando de escribir. La compañía apuesta a que la diversificación hacia servicios de nube corporativa —y la energía limpia que nadie más ofrece a este precio— alcance para sostener el negocio más allá de cualquier ciclo.
Desafíos y perspectivas de mercado
El aterrizaje de HIVE en Valenzuela no está exento de retos estratégicos. El ajuste en la estructura tarifaria para el sector de criptominería e industrias intensivas por parte de la ANDE exige un control de costos sumamente riguroso. Asimismo, la volatilidad inherente al precio de los activos digitales obliga a mantener márgenes de cobertura competitivos.
Quién es Hive
Fundada en 2017 como empresa de minería de activos digitales con oferta pública en bolsa (NASDAQ: HIVE / TSX: HIVE). HIVE Digital Technologies Ltd. se ha posicionado como un jugador en la infraestructura del ecosistema blockchain y el procesamiento de datos de alto rendimiento (High-Performance Computing , HPC).
Con sede central en Vancouver, Canadá, la compañía opera una red internacional de centros de datos de categoría industrial alimentados en un 100% por energía renovable e hidroeléctrica en jurisdicciones estratégicas como Suecia, Canadá y Paraguay.
La firma ejecuta un pivote estratégico hacia la economía de la inteligencia artificial mediante su división Buzz HPC, aprovechando clusters de GPUs de última generación (como las Nvidia H100) para ofrecer servicios de nube soberana y supercómputo a corporaciones y centros de desarrollo tecnológico a nivel global.
En datos
- Capacidad Instalada (Valenzuela): 100 MW
- Capacidad Total Proyectada (País): 400 MW
- Tecnología de Refrigeración: Hydro Cooling (Optimizada para PUE)
- Fuente de Alimentación: 100% Hidroeléctrica (Itaipú / ANDE)
- Diversificación de Negocio: Minado BTC / Nube HPC para inteligencia artificial