El consumo de electricidad de Paraguay dio un salto exponencial durante los últimos años, pero ese crecimiento no tuvo la misma intensidad dentro del sector productivo y la industria. Entre 2015 y 2023, la demanda final de electricidad del país pasó de 10.576,4 GWh a cerca de 15.768 GWh, un incremento de 49,1%. En ese mismo periodo, el consumo industrial avanzó de 2.117 GWh a aproximadamente 2.537 GWh, equivalente a un crecimiento de 19,8%.
La diferencia muestra dos velocidades dentro del mercado, ya que mientras el consumo eléctrico nacional aumentó a un ritmo compuesto cercano al 5,1% anual, la industria lo hizo alrededor del 2,3% anual. Como consecuencia, el peso de la manufactura dentro de la demanda final de electricidad se descomprimió, es decir, en 2015 representaba prácticamente una quinta parte del total y para 2023 su participación bajó a alrededor del 16,1%.
Es importante entender que esto no significa que la industria haya reducido su demanda. Por el contrario, en 2023 consumía un volumen de electricidad superior al registrado en 2015; lo que cambió fue la velocidad relativa, donde otras actividades y segmentos crecieron con mucha más fuerza y terminaron ocupando una porción cada vez mayor del mercado eléctrico paraguayo.
Industria agroalimentaria
Dentro de la manufactura, el mayor consumidor de electricidad es el complejo de alimentos, bebidas y tabaco. En 2023, esta rama concentró aproximadamente el 38,4% del consumo eléctrico industrial, por encima de otras industrias, con alrededor del 28,5%; los minerales no metálicos, con 16,1%; y la industria química y petroquímica, con cerca del 9,9%.
La distribución refleja el peso que mantiene la agroindustria dentro de la estructura productiva paraguaya. Plantas de procesamiento de alimentos, bebidas, frigoríficos, aceiteras, molinos y otras instalaciones vinculadas a la transformación de materias primas agrícolas forman parte de un entramado que demanda electricidad, aunque no depende exclusivamente de ella para operar en varios eslabones de la cadena.
De hecho, la radiografía energética de la manufactura muestra una característica central del modelo industrial paraguayo, donde en 2023 el sector consumió el equivalente energético a 1,7 millones de toneladas de petróleo, considerando en conjunto todas las fuentes utilizadas. De ese total, 79% correspondió a productos de biomasa, principalmente leña y bagazo, mientras que la electricidad representó alrededor del 14%.
Este contraste ayuda a explicar por qué el crecimiento de la producción industrial o sector productivo no se traduce necesariamente en un aumento equivalente de la demanda eléctrica. Buena parte de las actividades agroindustriales requiere calor para secado, cocción o procesamiento y utiliza biomasa o residuos de sus propios procesos como fuente energética; la industria, por tanto, continúa creciendo sobre una matriz en la que la electricidad comparte protagonismo con otras fuentes.
Nuevos consumidores
Mientras la manufactura avanzó de manera más gradual, el mercado eléctrico comenzó a recibir durante los últimos años consumidores de una escala completamente distinta. Uno de los ejemplos más visibles es el Grupo de Consumo Intensivo Especial (GCIE), categoría creada por la ANDE para usuarios con requerimientos muy elevados y sostenidos de electricidad.
Allí se incluyen actividades vinculadas al procesamiento y almacenamiento de datos, como minería de criptoactivos, blockchain y data centers, además de otros suministros que cumplen condiciones específicas de alta utilización de potencia. No se trata para nada de una rama industrial tradicional, pero su peso se volvió muy relevante para comprender el comportamiento reciente de la demanda eléctrica.
En 2025, apenas 47 usuarios o empresas dentro de esta categoría consumieron 5.464,9 GWh, equivalentes al 25,2% de los 21.682,8 GWh facturados por la ANDE en el mercado nacional. En otras palabras, menos de medio centenar de grandes consumidores absorbieron uno de cada cuatro kilovatios hora facturados durante el año.
El fenómeno ya comenzaba a tomar forma en 2023. El Balance Energético Nacional registró entonces 479,1 GWh de consumo correspondiente a criptominería formalizada ante la ANDE durante solamente los últimos siete meses de ese ejercicio. Dos años después, la escala alcanzada por el conjunto de usuarios intensivos muestra hasta qué punto este tipo de demanda ganó espacio dentro del sistema.
Demanda acelerada
La tendencia general continuó acelerándose en 2025, con un consumo de energía del Sistema Interconectado Nacional (SIN) que alcanzó los 29.419 GWh, es decir, 12,5% más que en 2024. La expansión fue significativamente superior al crecimiento de la economía durante ese año, cuando el producto interno bruto aumentó 6,6%.
Si bien estos comparativos no implican que toda la nueva demanda provenga de una sola actividad, confirman categóricamente que el mercado eléctrico está creciendo a una velocidad que supera a la observada en la industria manufacturera tradicional.
Preocupación y límites
Ese crecimiento, cada vez más pronunciado y con nuevos consumidores de gran escala incorporándose, empieza a trasladar la discusión desde quién utiliza la electricidad hasta los límites del ritmo de consumo, que viene avanzando incluso por encima de algunas previsiones y, solo entre enero y mayo de 2026, aumentó casi un 20% interanual.
El Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) advierte que, de mantenerse esta trayectoria sin incorporar nueva capacidad, Paraguay podría ingresar en una zona de alerta hacia 2028 y alcanzar un escenario crítico alrededor de 2030, cuando la demanda comenzaría a tensionar al máximo la capacidad de generación disponible.
Por ende, el desafío ya no pasa únicamente por disponer de energía abundante y competitiva, sino por contar con generación, transmisión y distribución suficientes para llevarla hasta una demanda que crece más rápido de lo previsto. La ANDE tiene en marcha nuevas líneas de 500 kV, subestaciones y planes de expansión, pero varios especialistas e industriales vienen advirtiendo que los plazos deben acompañar mucho más de cerca la velocidad real del consumo.
Electricidad en números
- 49,1% creció el consumo final de electricidad de Paraguay entre 2015 y 2023.
- 19,8% aumentó, en el mismo periodo, el consumo eléctrico de la industria manufacturera.
- 38,4% del consumo eléctrico industrial de 2023 correspondió a alimentos, bebidas y tabaco.
- 25,2% de toda la energía facturada por la ANDE en 2025 fue absorbida por apenas 47 usuarios del Grupo de Consumo Intensivo Especial.