Ciudad competitiva: ¿cuál es el costo de llevar Asunción al siguiente nivel?

Un “upgrade” esencial a cinco años demandaría entre US$ 1.200 millones y US$ 1.700 millones, concentrando recursos en transporte, primera fase ferroviaria, obras viales, cuencas pluviales, saneamiento y corredores peatonales.

Transformar Asunción y su área metropolitana en una capital más eficiente, conectada y competitiva exigiría inversiones sostenidas durante al menos 15 a 20 años. Una estimación construida por ABC Negocios a partir de proyectos locales ya valuados, costos y brechas, ubica la factura por encima de los US$ 3.500 millones. Parte del proceso ya está planteado en varios proyectos metropolitanos relevantes que concentran alrededor de US$ 835 millones, aunque hoy están en distintas etapas.

Entre US$ 3.500 millones y US$ 5.500 millones es el orden de magnitud que podría requerir una transformación estructural de Asunción y su área metropolitana durante los próximos 15 a 20 años. Este monto no engloba una obra ni una cifra oficial, sino un rango de planificación que parte desde abajo, yendo desde el transporte, red vial, saneamiento, drenaje, espacio público, residuos, gestión digital, hasta dejar una reserva para ingeniería, adquisición de suelo y riesgos de ejecución.

El planteamiento obliga, además, a salir de los límites de la capital. Asunción tiene una población proyectada de 461.000 habitantes para 2026, pero la ciudad funcional es mucho mayor. Para su Encuesta de Movilidad 2021, el Instituto Nacional de Estadística (INE) definió un Área Metropolitana de Asunción (AMA) integrada por la capital y diez municipios de Central: Lambaré, Villa Elisa, San Antonio, Ñemby, San Lorenzo, Capiatá, Fernando de la Mora, Luque, Mariano Roque Alonso y Limpio. Ya al momento del relevamiento ese núcleo rondaba los dos millones de habitantes.

El crecimiento residencial se desplazó hacia Central, mientras buena parte del empleo, los servicios, la administración y la actividad económica continúan gravitando alrededor de Asunción. Al hacer el cálculo, conceptos como transporte, saneamiento, drenaje y accesos deben, por tanto, dimensionarse para una estructura urbana que supera ampliamente los 461.000 habitantes de la capital.

En diez años, una capital regional competitiva elevaría la inversión acumulada a entre US$ 2.400 millones y US$ 3.500 millones, según modelos de capitales de primer mundo.

Una metrópolis

La movilidad muestra con particular claridad esa escala, ya que la encuesta del INE registró 2,47 millones de viajes en un día hábil en 2021; posteriormente, un análisis del Banco Mundial (BM) basado en datos de telefonía móvil estimó alrededor de ocho millones de viajes metropolitanos. El organismo explicó que la encuesta tradicional había captado apenas 39% del volumen observado mediante macrodatos. Según esta última metodología, 78% de los desplazamientos se realiza en automóvil o moto, mientras menos del 7% en transporte público y alrededor de 15% mediante modos no motorizados.

En esos porcentajes se observan perfectamente que la presión ya recae sobre una red que carece de un sistema de tránsito rápido masivo en operación. Paraguay comenzó en 2026 una reorganización estructural de los buses metropolitanos mediante la Ley N° 7.617 y el Decreto N° 5.969, que establecen cinco unidades funcionales (itinerarios y macrozonas) y un nuevo modelo operativo. A esto se suman los 70 buses eléctricos que ya se encuentran en funcionamiento.

Para una transformación completa, la estimación de ABC Negocios asigna entre US$ 1.000 millones y US$ 1.350 millones al sistema de transporte, incluyendo infraestructura ferroviaria, renovación progresiva de buses, terminales, paradas, infraestructura de carga, corredores prioritarios e integración operativa, teniendo como ejemplo sistemas de ciudades de primer nivel en términos competitivos.

Uno de los componentes ya tiene nombre, y es el Tren de Cercanías que plantea una primera etapa eléctrica entre Asunción y Luque, además de una demanda oficial estimada de 40.000 pasajeros diarios. El costo manejado para esta fase se encuentra en el entorno de US$ 400 millones a US$ 450 millones, mientras la extensión posterior hacia Ypacaraí requeriría recursos adicionales todavía por definir.

La experiencia de Santiago (Chile) ofrece otra referencia, pero no por escala sino por el modelo de incorporación. Red Movilidad superó en febrero de 2026 los 4.000 buses eléctricos, equivalentes al 62% de su flota, después de varios años de renovación mediante operadores, contratos e infraestructura de carga.

Una siguiente etapa de infraestructura vial debería conectar de manera más eficiente las rutas principales, accesos norte, aeropuerto, puertos, Costanera y centros logísticos.

Conectar accesos

La segunda factura importante está en la infraestructura vial. El rango estimado para una red estructurante y mejores accesos metropolitanos se ubica entre US$ 550 millones y US$ 850 millones, tomando como referencia proyectos paraguayos ya valuados y sumando corredores, distribuidores y rehabilitación de arterias estratégicas.

El proyecto de acceso y salida rápida de Gran Asunción constituye una primera pieza que ya está caminando. El MOPC lo presentó con una inversión inicial de alrededor de US$ 175 millones a US$ 180 millones e incluye dos corredores hacia la PY02 y una autopista urbana elevada de casi cuatro kilómetros entre las avenidas Ñu Guasú y Silvio Pettirossi.

A ello se suman otras obras metropolitanas en ejecución, como el corredor Las Residentas, que mejora la conexión entre Luque y Asunción, y la rehabilitación integral de la avenida Avelino Martínez, uno de los principales ejes entre San Lorenzo, Fernando de la Mora y la zona de Tres Bocas. Una siguiente etapa debería conectar de manera más eficiente PY01, PY02, accesos norte, aeropuerto, puertos, Costanera y centros logísticos.

Agua y raudales

El saneamiento representa otro de los grandes bloques y obstáculos actualmente, siendo necesario invertir entre US$ 650 millones y US$ 900 millones para ampliar redes y tratamiento de aguas residuales a escala metropolitana. El proyecto de la Cuenca Lambaré es un primer avance y tiene un costo oficial de US$ 165 millones, que prevé beneficiar a más de 335.000 personas mediante 22 kilómetros de colectores principales, 877 kilómetros de redes secundarias y terciarias, estaciones de bombeo y una planta de tratamiento.

El drenaje pluvial agrega otros US$ 350 millones a US$ 600 millones dentro del modelo. En 2023, la Municipalidad calculaba que apenas 26% de Asunción contaba con cobertura y presentó siete proyectos ejecutivos por G. 553.044 millones que permitirían llevarla hasta aproximadamente 56%. Parte de esa brecha ya entró en obra, mientras las cuencas de los arroyos Itay y Lambaré representan una inversión de G. 136.172 millones y benefician directamente a más de 22.000 personas.

Para dimensionar, Copenhague (Dinamarca) aporta un análisis comparativo particularmente útil para este problema. Su programa contra lluvias extremas fue concebido sobre un horizonte de 20 años y aproximadamente 300 intervenciones, con una inversión inicial estimada en unos US$ 1.700 millones; la estrategia combina túneles y conductos con calles, plazas, parques y superficies destinadas a retener o conducir temporalmente el agua. Para Asunción, la referencia sería incorporar la lógica de intervenir por cuencas y utilizar también el espacio urbano como infraestructura hídrica.

El programa contra lluvias extremas de Copenhague (Dinamarca) fue concebido sobre un horizonte de 20 años y aproximadamente 300 intervenciones, con una inversión inicial estimada en unos US$ 1.700 millones.

La factura en promedio

Los demás sistemas completan el cálculo. La recuperación del centro, la ribera, veredas, parques y corredores verdes requeriría una provisión de US$ 250 millones a US$ 450 millones; residuos, transferencia, restauración y disposición, entre US$ 80 millones y US$ 150 millones; y una ciudad digital con control de tránsito, iluminación y modernización seleccionada de redes, entre US$ 120 millones y US$ 250 millones, según ejemplos regionales.

Redondeando, el subtotal físico se ubica así entre US$ 3.000 millones y US$ 4.550 millones. A ello se agrega una reserva estimativa de entre US$ 500 millones y US$ 950 millones para todo lo referente a ingeniería, fiscalización, suelo, reubicaciones y contingencias, llevando la factura a un promedio de US$ 3.500 millones–US$ 5.500 millones.

No obstante, tampoco se está arrancando desde cero, ya que al considerar solamente el Tren de Cercanías, acceso rápido de Gran Asunción, Cuenca Lambaré, corredor Las Residentas y drenajes Itay–Lambaré, aparecen aproximadamente US$ 835 millones en proyectos identificados, aunque mezclan iniciativas anunciadas, financiadas y efectivamente en ejecución y, por tanto, no representan una inversión ya desembolsada.

Escala y empuje mixto

Un “upgrade” esencial a cinco años demandaría entre US$ 1.200 millones y US$ 1.700 millones, concentrando recursos en transporte público, primera fase ferroviaria, principales obras viales, cuencas pluviales prioritarias, saneamiento y corredores peatonales. En diez años, una capital regional competitiva elevaría la inversión acumulada a entre US$ 2.400 millones y US$ 3.500 millones.

El horizonte de 15 a 20 años lleva el rango hasta los US$ 3.500 millones–US$ 5.500 millones. Distribuido en dos décadas, equivale a sostener una cartera metropolitana de aproximadamente US$ 175 millones a US$ 275 millones por año.

La financiación necesariamente debería de ser mixta. Es decir, a todas las fuentes activas pueden sumarse créditos multilaterales, bonos, fondos climáticos, concesiones y mecanismos de captura de plusvalía alrededor de estaciones, corredores y zonas donde la nueva infraestructura incremente el valor del suelo.

Cifras para dimensionar una Asunción bajo presión

  • Más de 1,3 millones de personas ingresan diariamente a Asunción, según estimaciones del MOPC.
  • 69,4% de los hogares metropolitanos contaba con al menos un vehículo en la Encuesta de Movilidad del INE (2021), reflejo de una fuerte dependencia del transporte particular.
  • 169 de 285 intersecciones semaforizadas ya estaban integradas al sistema centralizado de gestión de tránsito en 2025.
  • 650 toneladas de residuos por día llegan aproximadamente a Cateura. La clasificación mecanizada proyecta elevar la recuperación desde niveles cercanos al 5% hasta alrededor del 20%.
  • 288 solicitudes para edificios de más de cinco niveles fueron registradas solamente durante 2024, una señal del dinamismo inmobiliario que convive con déficits de infraestructura urbana.
  • 26% del territorio de Asunción contaba con cobertura de drenaje pluvial según la estimación municipal de 2023. Los proyectos entonces diseñados pretendían elevarla al 56%.

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